Robert Reford y su vida en España de joven: sin electricidad y fanático de la pesca
Hijo de un lechero que después fue contable y de una madre ama de casa, Robert Redford nació en Santa Mónica en 1936 y creció en un entorno modesto. En la adolescencia rozó la deriva de los arrabales, pero enderezó el rumbo con estudios de Derecho e Historia del Arte. Dibujaba, pintaba y encontró en la creación su primera brújula.
El duelo que cambió su vida y el viaje a Europa
Con 18 años perdió a su madre por cáncer. Para sobrellevar el golpe, se lanzó a Europa: París y Roma fueron sus primeras paradas, entre museos y calles; también recorrió Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca, donde aprendió a pescar y vendía sus cuadros para vivir.
Ya casado con Lola Van Wagenen en 1958, volvió a España. Pasó meses en Fuengirola y en una granja de Mijas, sin luz ni electricidad. Redford recuerda esa etapa como “tiempo de libertad”, pintando paisajes malagueños y viviendo con lo justo.
Del escenario a la gran pantalla: el ascenso en Hollywood
De regreso a Estados Unidos, comenzó “desde abajo” en teatro y televisión hasta consolidarse como estrella del Hollywood clásico tardío y símbolo sexual. Su presencia magnética lo convirtió en rostro clave de títulos que definieron una época.
Filmografía esencial: del golpe perfecto a la redacción del Watergate
Su nombre quedó ligado a películas ya clásicas:
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Descalzos por el parque
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El candidato
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El golpe
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Todos los hombres del presidente
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Brubaker
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Memorias de África
Vida personal: pérdidas, resiliencia y nuevos comienzos
Con Lola Van Wagenen convivió 27 años. Sufrieron la muerte súbita de su primogénito, Scott, y más tarde el fallecimiento de James, guionista y documentalista. La pareja se separó en 1985. Redford rehízo su vida con la artista alemana Sibylle Szaggars, con quien se casó en 2009.
Debutó como director con Gente corriente (1980) y conquistó el Óscar a Mejor Director, mientras la cinta lograba Mejor Película. En 2002 recibió el Óscar honorífico por su contribución sostenida a la industria. Redford demostró que no era solo un galán: también un autor.
En 1980 fundó el Sundance Institute y el Festival de Sundance en Utah, un ecosistema de mentoría, formación y exhibición para jóvenes cineastas que acabaría siendo la meca del cine independiente. El nombre homenajea a su personaje Sundance Kid en Dos hombres y un destino.
Además de su carrera artística, mantuvo un firme activismo medioambiental y un compromiso cívico constante. Con los años redujo su presencia en pantalla, apostando por proyectos selectos y colaboraciones puntuales, sin perder su curiosidad por el oficio.
Robert Redford es puente entre el gran Hollywood de los taquillazos y la autoría que pide riesgo y miradas nuevas. Para muchos será siempre el cómplice de Paul Newman o el periodista que destapó el Watergate; para otros, el director de Gente corriente y el fundador que dio casa a cientos de cineastas. Su nombre quedó unido a una idea: la rebeldía convertida en escuela.


