Sánchez queda fuera de una reunión clave entre líderes europeos, Trump y Zelenski sobre Ucrania
Una nueva cita internacional sobre la guerra en Ucrania se celebra hoy, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no está entre los participantes. Se trata de una reunión virtual promovida por el canciller alemán, Friedrich Merz, que incluye a los líderes de Francia, Italia, Reino Unido, Finlandia, Polonia, Ucrania y a las instituciones comunitarias, además del presidente estadounidense Donald Trump y su vicepresidente, J.D. Vance. El objetivo: intercambiar opiniones y mostrar una posición firme frente a Moscú antes de la cumbre bilateral prevista este viernes entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, en Alaska.
Pese a haber participado en un encuentro similar celebrado en febrero —convocado entonces por el presidente francés, Emmanuel Macron— Sánchez no ha sido invitado en esta ocasión. El Gobierno español no ha ofrecido explicaciones sobre su exclusión.
UN CAMBIO DE DINÁMICA RESPECTO A FEBRERO
La reunión que se celebra hoy reproduce, en parte, el formato de la anterior cumbre de febrero, en la que sí estuvo presente España. Aquel encuentro, impulsado por Macron, reunió en París a los máximos responsables de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Polonia, Países Bajos, Dinamarca y España. El contexto era similar: coordinar posturas europeas frente a las iniciativas diplomáticas de Trump para negociar directamente con Putin un posible alto el fuego o solución al conflicto en Ucrania.
Sin embargo, en esta ocasión, bajo el liderazgo del canciller Merz —aliado político del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo— han quedado fuera del grupo España, Países Bajos y Dinamarca. Participarán, además de los líderes mencionados, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
La ausencia de Sánchez ha generado especulaciones sobre un posible enfriamiento de las relaciones con sus socios europeos y, especialmente, con la administración de Trump. La postura del Ejecutivo español en la reciente cumbre de la OTAN, celebrada en junio en La Haya, marcó distancias respecto al consenso general. Mientras los países miembros se comprometieron a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB, Sánchez defendió una interpretación más flexible: España se adhería al acuerdo, pero con la condición de destinar solo el 2,1% a fines militares, según un entendimiento alcanzado con la Alianza.
Sánchez argumentó entonces que "no se trata solo de gastar más en defensa, sino de gastar mejor", una posición que no fue bien recibida por todos los socios. La tensión se agravó con declaraciones posteriores de Trump, quien criticó abiertamente la actitud del presidente español en materia de defensa: “España es el único que se niega a pagar. Haremos que pague el doble”, afirmó el líder republicano, acusando a Sánchez de bloquear los esfuerzos comunes en materia de seguridad. El jefe del Ejecutivo respondió subrayando que “España es un país soberano”.
ESPAÑA MANTIENE SU APOYO A UCRANIA, PESE A QUEDAR AL MARGEN
A pesar de quedar fuera de esta cumbre, el presidente del Gobierno mantuvo recientemente una conversación telefónica con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para reafirmar su compromiso con una solución pacífica al conflicto. En sus redes sociales, Sánchez expresó su apoyo a “una solución diplomática que proteja los intereses vitales de seguridad de Ucrania y de Europa”.
Desde el Gobierno se insiste en que la posición de España sobre Ucrania no ha cambiado, y que continúa alineada con la de sus socios europeos. Sin embargo, la ausencia en esta reunión refuerza la percepción de un papel menos protagonista en el ámbito internacional, especialmente en un momento crítico para las relaciones entre Europa, Estados Unidos y Rusia.
Mientras tanto, desde el Partido Popular se ha vinculado directamente la exclusión con la política exterior del Ejecutivo. La vicesecretaria de Internacional del PP, Alma Ezcurra, acusó ayer al Gobierno de “haber llevado a España a la irrelevancia internacional” y atribuyó la ausencia a “años aplicando el manual de diplomacia de Zapatero, poniéndose en contra de la OTAN, de Estados Unidos y de nuestros socios europeos”.
Aunque no hay confirmación oficial de que estos desencuentros hayan motivado la exclusión, el hecho es que Sánchez no estará presente en una de las citas más relevantes del calendario diplomático reciente. El encuentro entre Trump y Putin, previsto para este viernes, puede marcar un antes y un después en el rumbo del conflicto en Ucrania, y España, en esta ocasión, no formará parte de las discusiones previas.


