Trump castiga a la India: un nuevo arancel del 25% por la compra de petróleo ruso
La medida comunicada oficialmente por la Casa Blanca mediante la orden ejecutiva de imponer un arancel adicional del 25% a las importaciones procedentes del país asiático, responde a la compra directa o indirecta de petróleo ruso por parte de India y se suma a un primer arancel del 25% anunciado a finales de julio.
Tras la reciente decisión del expresidente Donald Trump, el total de aranceles sobre productos indios asciende ahora al 50%, un golpe que podría tener importantes repercusiones económicas y diplomáticas. La orden no solo sanciona a India, sino que también advierte a otros países de que podrían enfrentarse a penalizaciones similares si mantienen relaciones energéticas con Rusia.
Según el comunicado oficial, la administración considera que las importaciones de petróleo ruso —aunque no se realicen directamente desde Rusia— representan una fuente de financiación para el Kremlin en medio del prolongado conflicto en Ucrania. Washington acusa a India de seguir abasteciéndose a través de intermediarios, lo que a su juicio, constituye un incumplimiento de las sanciones impuestas por Occidente.
“Estamos actuando con firmeza frente a cualquier país que contribuya, aunque sea indirectamente, a sostener la economía de guerra de Putin”, declaró un portavoz del gobierno, quien además aseguró que la presión económica seguirá aumentando hasta que Rusia cese su conflicto con Ucrania.
¿CUÁL HA SIDO LA REACCIÓN POR PARTE DE INDIA?
La reacción de Nueva Delhi ha sido contundente. El Ministerio de Asuntos Exteriores de la India expresó su “profunda decepción” ante la imposición del nuevo arancel y calificó la medida como “unilateral e injustificada”. Desde el gobierno indio se sostiene que todas sus transacciones energéticas son legales y están orientadas a garantizar su seguridad nacional.
“India tiene derecho a acceder a fuentes energéticas seguras y asequibles. Esta decisión pone en riesgo una relación estratégica clave y podría tener consecuencias negativas para ambas economías”, advirtió un portavoz del Ejecutivo.
Los nuevos aranceles podrían afectar de forma directa a sectores clave de exportación india, como el textil, la industria farmacéutica, la tecnología, los bienes de consumo y los productos agrícolas. Solo en 2024, el comercio bilateral entre ambos países superó los 160.000 millones de dólares, una cifra que podría verse comprometida si escalan las represalias.
UNA GUERRA COMERCIAL
India ya estaría evaluando contramedidas arancelarias y un posible reposicionamiento comercial hacia Asia y Oriente Medio, donde países como China o Emiratos Árabes Unidos podrían ganar terreno como nuevos socios energéticos y tecnológicos.
Aunque India es el foco inmediato de esta política, la orden ejecutiva lanza una señal clara a otros países que han buscado mantener vínculos con Moscú pese a las sanciones internacionales. Washington menciona la posibilidad de extender sanciones similares a naciones como Turquía, Sudáfrica o incluso miembros de la Unión Europea que continúan importando productos energéticos rusos en diversas formas.

