La opción de alianza entre Alegría y Villagrasa coge peso, pero Lambán rechaza un posible acuerdo
El tablero de las primarias socialistas en Aragón se juega en Zaragoza capital. Los escenarios son claros: Teruel es 'lambanista', es decir, apoya la candidatura del alcalde de Bujaraloz, Darío Villagrasa para coger el relevo del que fuera presidente Javier Lambán; y Huesca se reconoce abiertamente 'sanchista', es decir, apoya a la actual ministra de Educación y Deportes, Pilar Alegría, y con cercanía absoluta al presidente Pedro Sánchez.
Y en medio de estas dos provincias se encuentra la capital Zaragoza, que tiene una gran importancia en esta partida debido a la cantidad de militantes, la disparidad de criterio entre las dos opciones y el peso político que siempre ha tenido.
Y entre todos los movimientos y cábalas de los militantes, hay una persona que todavía mueve los hilos en estas primarias socialistas: Javier Lambán. La realidad es tozuda: el expresidente no quiere que por ningún medio Pilar Alegría le suceda. Así lo reconocen voces internas de la formación a HOY ARAGÓN: "sin él, se hubiera llegado a un acuerdo para presentar una candidatura conjunta de Alegría y Villagrasa".
De hecho, una única vía de candidatura con acuerdo por las dos partes, para las primarias socialistas, está bien vista por un amplio espectro del panorama socialista en Aragón, pero no por el núcleo duro del anterior gobierno aragonés, con Javier Lambán a la cabeza.
Además, dirigentes de la formación confiesan que una candidatura conjunta serviría a la formación para dejar atrás las batallas entre Sánchez y Lambán y abrir un nuevo escenario en el que el problema no sea el de al lado, sino que se centrarían en recuperar el Gobierno de Aragón y, de este modo, rivalizar con el actual presidente, Jorge Azcón.
Fuentes del PSOE de Huesca señalan a este medio que alcaldes socialistas con mucho peso en el partido se han intentado poner en contacto con Villagrasa por teléfono, pero éste no ha atendido la llamada. ¿Por qué? Aclaran que el "problema" es que detrás está Lambán, el cual no quiere acuerdo y es consciente de que tiene que llegar hasta el final en el proceso de primarias.
La mayoría de socialistas pujan porque haya una candidatura conjunta, pero existen algunos alcaldes que, viendo las posibilidades de Villagrasa, se han unido al barco de Alegría porque la artillería de Ferraz es muy fuerte y quieren un cambio en Aragón y poner fin a la etapa de Lambán. De hecho, un alcalde de un municipio en Zaragoza y con peso político en la comunidad ya ha dejado de confiar en la opción Villagrasa y ha pujado por Alegría como caballo ganador.
Por su parte, personas del entorno de Alegría señalan que la ministra está dispuesta a sentarse a negociar una candidatura conjunta por el bien de la formación. La portavoz del Gobierno ha afirmado en numerosas ocasiones desde que se presentó como candidata que "el objetivo es Azcón y no Villagrasa" y ha afirmado que en su proyecto caben todos.
Por otro lado, personas cercanas a la ministra de Deportes ya afirman que es Villagrasa quien se tiene que poner en contacto con Alegría porque la gente que le apoya cada vez es menos y Alegría ya ha apuntado que en su proyecto caben todos. Hace unos días, en la Plaza del Pilar, la portavoz del Gobierno lanzó un dardo al diputado aragonés en la La Aljafería al señalar que "mi proyecto es de unidad y no continuista. El objetivo principal es que los aragoneses vuelvan a confiar en el PSOE en las elecciones autonómicas de 2027"
Voces del socialismo zaragozano reconocen que una parte de la ciudad de Zaragoza, previsiblemente en la línea de apoyo de Dario Villagrasa -y del entorno de Javier Lambán- está cambiando las tornas y ya están abandonando el barco de Villagrasa. Agrupaciones socialistas de alto peso ya apuestan por la ministra de Educación porque quieren abrir una nueva etapa en la comunidad.
No obstante, la decisión final no la tienen los dirigentes, sino los afiliados. Una de las cabezas más visibles del PSOE en Zaragoza ha afirmado que "los militantes son como monos con pistolas porque nunca saben hacia dónde van a disparar".
A pesar de ello, todas las fuentes, tanto del sector de Villagrasa como del sector de Alegría, coinciden en que la carrera de Darío Villagrasa no acaba si pierde unas primarias. Afirman que es muy joven, tiene 32 años, y es una de las cabezas más visibles de los socialistas en la comunidad.
Todos ellos destacan que tienen un gran bagaje político en Aragón: conoce el terreno municipal y autonómico, es el portavoz adjunto del grupo parlamentario en las Cortes y reconocen que es un gran parlamentario. No obstante, le achacan que presentarse a unas primarias desgasta políticamente demasiado pronto.
Villagrasa era la tercera opción y se sentía obligado a presentarse para competir contra Alegría en unas primarias, donde no solo te enfrentas a una persona del Gobierno central, sino que también te mides contra Ferraz. Compañeros del alcalde de Bujaraloz admiten que, en caso de no buscar una candidatura conjunta, debería retirarse de la carrera y unirse al proyecto de Alegría más adelante para así mostrar una unión sólida en la formación y dejar atrás la etapa de Lambán para abrir una nueva senda en la comunidad.
Por otro lado, entre tanto revuelo sobre la candidatura conjunta, voces socialistas también afirman que una cosa es ganar unas primarias y otra es presentarse a unas elecciones autonómicas. Y todo tiene una explicación: la ministra Alegría ya está muy asentada en Madrid y su intención no es recalar en Aragón; así como que el motivo de su paso al frente ha sido cosa de Ferraz, que le ha hecho "tragarse un sapo" e ir a las primarias para cortar las alas al 'lambanismo'.
Una estrategia orquestada desde Ferraz que poco a poco ya va cogiendo forma. Cinco ministros socialistas ya lideran a la formación en sus comunidades autónomas: Diana Morant (Comunidad Valenciana), Canarias (Ángel Víctor Torres), María Jesús Montero (Andalucía), Óscar López (Comunidad de Madrid) y, si gana las primarias, Pilar Alegría en Aragón.





