Aragón acusa al director del MNAC de “menosprecio intolerable” por sus declaraciones sobre Sijena

El Gobierno de Aragón se pronuncia acerca de las palabras del director del MNAC sobre las pinturas de Sijena y exige cumplir sin más retrasos la sentencia del Supremo que ordena su devolución al monasterio oscense.

Pedro Olloqui, director general de Cultura del Gobierno de Aragón ./ Aragón Hoy
Pedro Olloqui, director general de Cultura del Gobierno de Aragón ./ Aragón Hoy

El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha calificado de “menosprecio intolerable” las declaraciones del director del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), Pepe Serra, en relación con las pinturas murales del Monasterio de Santa María de Sijena. Olloqui ha reprochado el tono utilizado por Serra al referirse al traslado de las obras y ha lamentado lo que considera un “ánimo perturbador” para el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo.

El fallo judicial obliga a la devolución de las pinturas murales a su emplazamiento original en Sijena, en la comarca oscense de Los Monegros, una resolución que, según el Ejecutivo aragonés, debe ejecutarse sin más dilaciones.

“Cosa juzgada”: propiedad, retorno y viabilidad

Olloqui ha insistido en que, tras la sentencia del Supremo, existen tres cuestiones que ya no admiten debate: la propiedad aragonesa de las pinturas, su retorno al monasterio y la viabilidad técnica del traslado. Ha recordado que esta última fue ampliamente analizada durante el proceso judicial con la participación de numerosos peritos de todas las partes, quienes concluyeron que el desmontaje y la reintegración son posibles sin riesgo para las obras.

En este sentido, el responsable de Cultura ha cuestionado que desde el MNAC se vuelva a poner en duda una cuestión que considera “jurídica y técnicamente resuelta”, subrayando que el propio Serra participó en la vista judicial.

Diferencias técnicas y cronogramas de traslado

El juzgado de Huesca encargado de la ejecución de la sentencia ha emplazado a las partes a resolver las discrepancias entre los dos cronogramas presentados, el elaborado por los técnicos aragoneses y el propuesto por el MNAC. Aunque todavía no hay fecha para esa comparecencia, Olloqui ha restado importancia a las diferencias, calificándolas de “estrechas” y limitadas a “semanas de diferencia”.

El Gobierno de Aragón ha mostrado su disposición a colaborar y ha confirmado que atenderá la posibilidad de crear una comisión técnica conjunta con expertos de ambas partes para facilitar el cumplimiento de la resolución judicial.

Rechazo a la “ridiculización” del desmontaje

El director general de Cultura ha rechazado de plano la idea de que las pinturas vayan a ser cortadas “a serrucho”. Ha explicado que el conjunto mural ya se encuentra dividido en 72 fragmentos, los mismos que se emplearon en su montaje en el MNAC, y que las uniones entre ellos no contienen pintura original, sino restituciones realizadas durante el siglo XX.

Asimismo, ha defendido la validez de las imágenes aportadas por los técnicos aragoneses que alertaban sobre contaminación en el entorno de las obras, subrayando que se trata de archivos ‘raw’, inalterables y sin tratamiento posterior.

Tasación, seguros y responsabilidades económicas

Olloqui también ha cuestionado los argumentos del MNAC sobre la dificultad de asegurar las pinturas, señalando que no puede considerarse inviable su aseguramiento. Ha añadido que Aragón no es responsable de que las obras se encuentren en Barcelona, por lo que las cuestiones presupuestarias relacionadas con el traslado corresponden a la Generalitat de Cataluña y al propio museo.

El objetivo: cumplir la sentencia

El responsable autonómico ha reiterado que el Gobierno de Aragón no busca una negociación política, sino la ejecución estricta de la sentencia judicial. Ha mostrado confianza en que las discrepancias técnicas se resuelvan y ha pedido que el patronato del MNAC, cuya reunión está prevista próximamente, no se convierta en un obstáculo.

“El único objetivo es que las pinturas vuelvan a casa”, ha concluido Olloqui, apelando al respeto a los derechos culturales de Aragón y a la necesidad de cerrar un conflicto que, a su juicio, solo puede resolverse con el cumplimiento íntegro de la resolución del Tribunal Supremo.

Comentarios