Aragón bajo aviso: la AEMET activa alertas por lluvias torrenciales y granizo este domingo
El Pirineo oscense y el centro de Huesca son las zonas más afectadas, con avisos de nivel naranja por precipitaciones que pueden dejar hasta 30 litros por metro cuadrado en apenas una hora. A estas lluvias se suman tormentas con granizo de gran tamaño y rachas muy fuertes de viento, que complicarán la jornada hasta media mañana del domingo. La probabilidad de que se produzcan estos fenómenos alcanza entre el 40% y el 70%, según la AEMET.
En las Cinco Villas (Zaragoza) también se esperan acumulados de hasta 50 milímetros en 12 horas, sobre todo en el norte de la comarca. En este caso el aviso es de nivel amarillo, aunque no se descartan episodios localmente muy fuertes. El sur de Huesca y el Bajo Aragón turolense completan la lista de áreas bajo vigilancia, donde a partir del mediodía se esperan chubascos persistentes que podrían superar los 40 milímetros en pocas horas.
Los fenómenos previstos pueden provocar inundaciones puntuales, cortes de tráfico y afecciones en el sector agrícola y ganadero, especialmente en los valles y zonas de cultivo más expuestas. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales de Protección Civil y AEMET.
EL CONTRASTE METEOROLÓGICO EN EL RESTO DE ESPAÑA
La inestabilidad no se limita a Aragón. En Andalucía y Extremadura, el calor aprieta con fuerza y los termómetros pueden superar los 38 grados en Córdoba, Jaén y Badajoz, lo que mantiene activas las alertas por altas temperaturas. En el norte peninsular, provincias como Cantabria, Burgos, Palencia, Soria y La Rioja afrontan tormentas intensas y granizadas que se suman a los chubascos previstos.
El archipiélago canario también vive una jornada complicada, con calima que reducirá la visibilidad hasta los 3.000 metros, sobre todo en medianías y cumbres orientadas al sur. A ello se suma el calor, que mantiene las máximas por encima de los 35 grados en varias islas.
La jornada de este domingo evidencia los contrastes de un país en plena transición hacia el otoño: mientras que el sur sufre el rigor de las altas temperaturas, Aragón y el norte peninsular se ven golpeados por un episodio de tormentas y lluvias torrenciales que subraya la creciente frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.
