El río Gállego se dispara y obliga a activar el plan de inundaciones: alerta en Zuera, San Mateo y Villanueva
La CHE prevé un caudal de unos 350 m³/s a su paso por Zuera en torno a las 15.00. El río se mantiene en aviso amarillo y el riesgo se concentra en campos, ribera y construcciones agrícolas.
El Gobierno de Aragón ha activado el Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (PROCINAR) ante el aumento de caudal que está registrando el río Gállego en su tramo final. La medida se adopta como respuesta preventiva a una crecida que, aunque no apunta a daños en zonas urbanas, sí mantiene bajo vigilancia a la ribera y al entorno agrícola.
Según las estimaciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), el Gállego podría alcanzar un caudal de unos 350 metros cúbicos por segundo a su paso por el municipio de Zuera en torno a las tres de la tarde de hoy. Con esa previsión, el río se movería en el nivel amarillo de aviso, si bien las cifras podrían rozar el nivel naranja, lo que elevaría la atención sobre las zonas más expuestas.
La previsión técnica sitúa el principal riesgo fuera del casco urbano. No se esperan daños en el núcleo de Zuera, pero sí se contempla la posibilidad de anegamientos en tierras de cultivo y afectaciones puntuales a casetas agrícolas ubicadas en el entorno fluvial. En este tipo de episodios, el impacto suele concentrarse en márgenes, caminos de ribera y parcelas próximas al cauce, especialmente en puntos donde el agua se desborda con facilidad.
Mientras Zuera se prepara para el pico de caudal, el río ya ofrece señales de estabilización aguas arriba. A esta hora, el Gállego ya está decreciendo en Ardisa, donde ha llegado a registrar una altura de 3,11 metros a las 8.00 de la mañana. Ese descenso en cabecera no elimina el riesgo en el tramo final: la onda de crecida tarda horas en desplazarse y el comportamiento del río cambia según la anchura del cauce, los aportes de afluentes y el estado del terreno.
Con la activación del PROCINAR, el Ejecutivo autonómico refuerza la coordinación de los servicios de emergencia y el seguimiento de la evolución hidrológica durante las próximas horas, con el foco puesto en la ribera y en los puntos de posible afección agrícola.


