La avispa asiática avanza y se expande en las Cinco Villas: un depredador que preocupa

La presencia de estos depredadores supone una doble amenaza.

Los apicultores aragoneses han encendido las alarmas ante la expansión de la Vespa Velutina en la provincia de Huesca y en la Comarca de las Cinco Villas. Esta especie invasora, conocida popularmente como avispa asiática, representa una amenaza directa para la apicultura profesional, ya que se alimenta principalmente de abejas melíferas, esenciales para el equilibrio de los ecosistemas y para la producción de miel.

El avance de esta especie ha sido motivo de preocupación creciente entre los profesionales del sector, que ya han detectado una merma en sus colmenares. Las Vespa Velutina cazan abejas al vuelo, las decapitan y llevan el cuerpo a sus nidos para alimentar a sus larvas. Este comportamiento, sostenido en el tiempo, puede provocar un descenso significativo de la población de abejas y, en consecuencia, la desaparición de colmenas completas.

Ante esta situación, los responsables del Sector Apícola de UAGA (Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón) han mantenido una reunión con el director general de Medio Natural del Gobierno de Aragón, Alfonso Calvo, y con el jefe del Servicio de Biodiversidad, Manuel Alcántara. El objetivo del encuentro fue analizar el problema y consensuar una estrategia de actuación conjunta para contener y erradicar esta especie invasora.

Las técnicas contra la avispa asiática

Durante la reunión, los representantes de UAGA aportaron información técnica basada en experiencias positivas de otras comunidades autónomas en el uso de trampeos selectivos. Esta técnica consiste en colocar trampas diseñadas específicamente para capturar a la Vespa Velutina, evitando atrapar a otras especies polinizadoras. UAGA se ofreció a colaborar activamente en la implementación de este sistema en Aragón, especialmente en las zonas donde ya se ha constatado la presencia de la avispa asiática.

Además de la Vespa Velutina, el sector apícola aragonés manifestó su inquietud ante la posible llegada de una nueva amenaza: la Vespa Orientalis. Esta especie, también invasora, ha experimentado una expansión acelerada en los últimos meses por gran parte de Andalucía, y su posible entrada en Aragón inquieta a los apicultores debido a la dificultad para su control. "A día de hoy, no se conoce una trampa eficaz para la Vespa Orientalis, lo que nos deja completamente expuestos", señalan desde UAGA.

A diferencia de la Vespa Velutina, que prefiere ambientes húmedos y con temperaturas moderadas como los de la cornisa cantábrica y la zona atlántica, la Vespa Orientalis se adapta con facilidad a climas más áridos y extremos. Esto convierte a Aragón en un territorio especialmente vulnerable, ya que sus condiciones climáticas podrían favorecer el asentamiento de esta nueva especie.

La presencia de estos depredadores supone una doble amenaza: por un lado, comprometen la supervivencia de las abejas melíferas y, por otro, ponen en jaque una actividad económica esencial para muchas familias del medio rural aragonés. La apicultura, además de ser una fuente de ingresos directa, es clave para el mantenimiento de la biodiversidad, la polinización de cultivos y la salud de los ecosistemas.

Según los datos de UAGA, Aragón cuenta con más de 600 apicultores y cerca de 100.000 colmenas. La aparición de estas especies invasoras podría generar una caída drástica en la producción de miel, así como en otros productos derivados, y provocar el abandono progresivo de una actividad ya de por sí afectada por la sequía, el aumento de costes de producción y la competencia de mieles importadas de menor calidad.

En este contexto, desde el sector se reclama a la administración autonómica una respuesta urgente y coordinada que incluya la detección temprana de nidos, campañas de trampeo preventivo, formación para los apicultores y colaboración con otras comunidades autónomas que ya están enfrentando este problema desde hace tiempo.

También se pide la implicación de la ciudadanía para alertar sobre posibles nidos de avispas asiáticas y no intentar eliminarlos por cuenta propia debido al peligro que ello supone. "Es fundamental que cualquier sospecha se comunique a los servicios medioambientales del Gobierno de Aragón o a las organizaciones agrarias, para que se pueda actuar con garantías de seguridad y eficacia", señalan desde UAGA.

Desde el Gobierno de Aragón, el director general de Medio Natural, Alfonso Calvo, ha reconocido la gravedad del problema y ha mostrado su disposición a trabajar de forma conjunta con el sector. "Estamos ante un reto ecológico que puede tener graves consecuencias en nuestro territorio, por lo que es imprescindible sumar esfuerzos y actuar de forma preventiva", declaró tras la reunión.

Por su parte, Manuel Alcántara, jefe del Servicio de Biodiversidad, destacó que se están estudiando diferentes sistemas de detección y control, así como posibles medidas de financiación para apoyar a los apicultores en su labor.

La batalla contra la Vespa Velutina y la amenaza incipiente de la Vespa Orientalis se presentan como uno de los grandes desafíos para la apicultura aragonesa en los próximos años.

Comentarios