Azcón y Planas chocan en FIGAN por las nuevas normas UE de bienestar animal
Enésimo choque entre el Gobierno central y la DGA. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha afirmado este martes que "las normas en materia de bienestar animal no solo son el presente, sino el futuro del sector" y que las vigentes en España se han aprobado "con absoluto acuerdo" con los profesionales ganaderos.
"La producción sostenible y el bienestar animal están para quedarse", ha respondido Planas ante la oposición de parte del sector ganadero aragonés y del presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón. Durante su visita a la Feria Internacional para la Producción Animal (Figan), en Feria de Zaragoza, el ministro ha subrayado que "en estos temas conviene conocer de lo que se habla y no hacer una declaración política sin más".
Planas ha insistido en la necesidad de comprender "de dónde venimos y hacia dónde vamos" y en valorizar los productos ganaderos, especialmente la carne, para mejorar su percepción entre los consumidores.
Respecto a las normas vigentes en España, ha señalado que acaban de sacar a consulta pública dos decretos "con absoluto acuerdo por parte del sector". El primero busca extender hasta 2026 las normas aprobadas sobre capacidad, mientras que el segundo pretende ampliar dicha capacidad a explotaciones con mayores niveles de bienestar animal.
"Ambas medidas me parecen absolutamente lógicas", ha afirmado Planas, recordando que forman parte de los acuerdos alcanzados con las organizaciones agrarias tras las movilizaciones del año pasado. Además, ha explicado que la moratoria hasta 2026 se ha aprobado para "dar mayores facilidades de adaptación", ya que en este proceso "lo importante no es la velocidad, sino lograr los hitos correspondientes".
Sobre el reglamento comunitario de bienestar animal, actualmente en discusión, Planas ha indicado que España ha manifestado "divergencias" con la propuesta de la Comisión Europea en lo relativo al transporte de animales vivos. Si bien ha respaldado la mejora de las condiciones, ha puntualizado que, debido a la distancia y temperatura, España tiene circunstancias específicas que deben considerarse.
Este debate, que ya dura dos años, "va a continuar", pues Planas ha solicitado al comisario de Agricultura, Olivér Várhelyi, que se discuta de manera conjunta para encontrar "una solución de futuro".
Finalmente, el ministro ha recalcado que estos temas deben analizarse "desde el punto de vista ambiental, pero también desde la rentabilidad de las explotaciones". Ha asegurado que "este es un sector muy maduro, que sabe muy bien lo que tiene que hacer y cómo hacerlo, y no necesita que nadie le dé lecciones".
Durante su intervención en el acto de inauguración, Jorge Azcón ha resaltado la importancia económica y social del sector ganadero en Aragón, cuya producción final supera los 4.000 millones de euros. Además, ha reclamado cambios sustanciales en la ley europea de bienestar animal, calificándola de "disparate".
"Es verdad que el Ministerio ya ha aprobado una moratoria fruto de la presión del trabajo que hemos hecho desde las comunidades autónomas, especialmente desde Aragón", ha reconocido el presidente aragonés. No obstante, ha insistido en que su Ejecutivo sigue trabajando para que no solo se aplace la norma, sino que se introduzcan "cambios importantes" en su articulado. De lo contrario, ha advertido, las consecuencias serán "muy dañinas" para el sector.
"Estamos hablando de que se exigiría reducir en un 14% el espacio de las granjas de porcino. Eso significa que una granja de 2.000 plazas podría ver reducida su capacidad en 250 plazas", lo que, según Azcón, tendría un gran impacto económico y, en muchos casos, haría inviables muchas explotaciones.
Ante esta situación, el jefe del Ejecutivo regional ha pedido al sector "redoblar el esfuerzo reivindicativo" frente a las políticas europeas y del Gobierno central. "Desde Europa y desde el Ministerio tienen que ser conscientes de las dificultades que enfrenta la ganadería, especialmente la extensiva, y lo que deben hacer es ayudarles, no ponerles más impedimentos", ha señalado.
Azcón ha dejado claro que su postura no es una defensa de las macrogranjas, pero ha subrayado que "no tiene sentido cambiar las reglas de juego a mitad del partido". Si una granja tiene un determinado número de plazas y cuenta con un plan económico basado en ellas, "lo que no se puede hacer es reducir esa capacidad y hundir al ganadero que ha arriesgado".
Por ello, en su opinión, "hay que respetar el medio ambiente, pero sobre todo a los ganaderos que generan economía y empleo en nuestro territorio". Finalmente, ha recalcado que el mejor lugar para exponer estas reclamaciones es Figan.

