Una de cada ocho mujeres tendrá cáncer de mama en Aragón, una de las comunidades con más casos

El diagnóstico temprano y los avances en tratamientos aumentan las posibilidades de supervivencia en los casos de cáncer de mama en Aragón.
Día Mundial del Cáncer de Mama
Día Mundial del Cáncer de Mama

El cáncer de mama es el tipo de tumor maligno más común entre las mujeres, y en Aragón no es una excepción. Se estima que una de cada ocho mujeres desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida. Según los últimos datos, en 2023 se diagnosticaron más de mil casos en esta comunidad autónoma, situándola entre las regiones con mayor incidencia de cáncer de mama en España. Esta cifra refleja un aumento continuo en los diagnósticos, lo que pone de manifiesto la importancia de la prevención, la investigación y la detección precoz.

El Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra este sábado 19 de octubre, sirve para concienciar sobre la relevancia de estos tres pilares fundamentales. Gracias a los avances médicos y a las campañas de concienciación, la supervivencia media a cinco años para las pacientes diagnosticadas supera el 85%. 

Un diagnóstico de cáncer de mama puede generar miedo, ansiedad e incertidumbre, no solo en la paciente, sino también en su entorno cercano. El proceso de tratamiento es largo y duro, pero contar con una red de apoyo emocional sólida, ya sea por parte de la familia, la pareja o los amigos, ayuda a sobrellevar esta difícil situación. El "lazo rosa", símbolo de la lucha contra el cáncer de mama, es una representación de ese apoyo colectivo y del compromiso de la sociedad con las pacientes que enfrentan la enfermedad.

En Aragón, el sistema de salud, junto con organizaciones como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), trabaja incansablemente para proporcionar a las pacientes y sus familiares las herramientas necesarias para afrontar este proceso, desde atención psicológica hasta servicios de rehabilitación física y emocional.

El papel del ejercicio físico en la prevención

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, desde Quirónsalud Zaragoza se destaca la importancia de la actividad física como medida preventiva. Según la doctora Elena Aguirre, directora del Instituto Oncológico Quirónsalud Zaragoza, los estudios científicos han demostrado que el deporte reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama entre un 20% y un 25%. Las recomendaciones médicas incluyen realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio cardiovascular, como caminar, correr o nadar,  y complementar con dos sesiones de entrenamiento de fuerza, de unos 30 minutos cada una.

Además del ejercicio físico, seguir una dieta equilibrada, como la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras y baja en grasas, es otra medida clave para reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Sin embargo, hay factores que no se pueden prevenir, como la edad, el sexo o los antecedentes familiares, que también influyen en la aparición del cáncer de mama.

No solo es importante el ejercicio físico para la prevención, sino que también juega un papel fundamental durante el tratamiento del cáncer de mama. Una de las consecuencias más comunes de los tratamientos oncológicos es la astenia, una fatiga extrema que afecta a la mayoría de las pacientes. La doctora Aguirre subraya que el deporte ayuda a combatir este agotamiento, mejorando la calidad de vida de las pacientes y contribuyendo a su bienestar físico y emocional.

Durante la fase de prehabilitación, el tiempo entre el diagnóstico y la cirugía, la actividad física también tiene un impacto positivo, ya que mejora las condiciones generales de las pacientes y facilita una mejor recuperación tras la intervención quirúrgica. Tras el tratamiento, retomar el ejercicio cuanto antes puede reducir el riesgo de recaídas y aumentar la esperanza de vida de las pacientes.

Otro de los factores determinantes para aumentar la supervivencia es la detección precoz. La doctora Aguirre destaca que la mejora en los tratamientos sistémicos, junto con la detección temprana, ha permitido un diagnóstico en fases más iniciales de la enfermedad, lo que incrementa considerablemente las probabilidades de curación.