Es una de las cascadas más bonitas y está muy cerca de Jaca: tiene una poza cristalina
En plena comarca del Alto Gállego se esconden rincones naturales que apenas figuran en los mapas turísticos, pero que encandilan a quienes los descubren. Con la llegada del buen tiempo, los aficionados al senderismo y los amantes de las pozas naturales buscan alternativas menos masificadas, pero igual de espectaculares, para refrescarse en plena naturaleza. En esta zona, hay un pequeño rincón entre Sabiñánigo y Biescas está ganando popularidad gracias a su belleza intacta y a su accesibilidad.
Es la cascada y badina d'os Lucas, un conjunto natural de dos saltos de agua de aproximadamente 5 y 7 metros de altura, que desembocan en una badina cristalina de unos cinco metros de diámetro. Este lugar, poco conocido incluso entre los habitantes de la zona, se encuentra muy cerca de la localidad de Oros Bajo, perteneciente al municipio de Biescas, en pleno Valle de Tena. Su espectacularidad radica no solo en la caída de agua, sino también en el entorno.
Cómo llegar
El acceso es sencillo, desde Huesca basta con coger la N-330 en dirección a Jaca y, tras pasar Sabiñánigo, desviarse por la N-260 en dirección a Biescas. Entre las localidades de Senegüé y Biescas, una carretera a la derecha lleva hacia Oliván y Oros. Poco después de cruzar el puente sobre el río Gállego, un nuevo desvío a la izquierda conduce directamente a Oros Bajo. Al pasar el puente sobre el Barranco d’os Lucas, se encuentra una pequeña explanada a la derecha habilitada para aparcar.
Desde este punto, comienza una ruta corta pero intensa que forma parte de la modalidad de senderismo acuático. Se trata de un recorrido de ida y vuelta de unos 1,2 kilómetros (40 minutos en total), con un desnivel de apenas 40 metros. El sendero no está claramente definido, ya que discurre directamente por el cauce del barranco, lo que exige ir cruzándolo en varias ocasiones. Esto hace imprescindible el uso de buen calzado, preferentemente con agarre y preparado para mojarse, así como bañador para quienes deseen disfrutar de un chapuzón en la badina.
Este rincón del Pirineo aragonés es ideal para una excursión veraniega siempre que se realice con precaución. No se recomienda acudir en épocas de caudal elevado, ya que el acceso se vuelve más peligroso. También es importante tener en cuenta el riesgo de desprendimientos en la zona de las cascadas. La belleza del lugar compensa el esfuerzo, pero conviene estar atentos en todo momento.
Además de la excursión, merece la pena visitar la iglesia de Santa Eulalia en Oros Bajo, una joya del arte mozárabe del siglo XI que aporta un valor cultural añadido a la ruta. Este pequeño templo de origen mozárabe, datado en el siglo XI, es un excelente ejemplo del arte prerrománico aragonés, perfectamente conservado y con un entorno rural que invita a la contemplación y la tranquilidad. Un complemento cultural ideal para una jornada en plena naturaleza.
La badina y cascada d’os Lucas son un claro ejemplo de cómo la naturaleza, sin grandes intervenciones, puede ofrecer espectáculos de una belleza serena y auténtica. A pocos minutos en coche de núcleos urbanos importantes como Sabiñánigo o Biescas, este enclave se ha convertido en un destino ideal para quienes buscan combinar aventura, baño en aguas puras y un entorno de montaña.
Visitar esta joya natural es también una forma de apoyar el turismo rural y sostenible, respetando los espacios y contribuyendo a mantener vivos los pueblos del Alto Gállego. Una escapada corta pero intensa, que lo tiene todo para convertirse en uno de los lugares más buscados este verano.


