El desconocido castillo muy cerca de Zaragoza que se rehabilitará: catalogado como BIC y abandonado

La fortaleza, de origen musulmán y clave en la defensa histórica de la capital aragonesa, inicia el camino hacia su recuperación tras décadas de deterioro.
Castillo de María de Huerva. / GOBIERNO DE ARAGÓN
Castillo de María de Huerva. / GOBIERNO DE ARAGÓN

A pocos kilómetros de Zaragoza se encuentran los restos de un castillo de origen musulmán que, tras décadas de abandono, va a ser rehabilitado. La fortaleza se deja ver en un promontorio próximo al río Huerva y fue un enclave defensivo histórico. 

Se trata del castillo de María de Huerva, que cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2006. También conocido como la Atalaya, es uno de los elementos patrimoniales más relevantes del municipio y desempeñó un papel estratégico en la defensa de la ciudad durante la Edad Media.

DEFENSA MUSULMANA DE LA CIUDAD

La fortaleza tiene su origen en el siglo X, en plena etapa andalusí. Fue entonces cuando Abderramán III concentró parte de sus tropas en este punto estratégico con el objetivo de atacar la Zaragoza rebelde. Desde esta atalaya natural, el castillo desempeñó un papel destacado en la defensa musulmana de la ciudad, hasta que finalmente cayó en manos cristianas tras la conquista de Alfonso I el Batallador.

A lo largo de la Edad Media, el castillo pasó por diferentes tenencias y propietarios, reflejo de su valor militar y simbólico. En 1232, Jaime II lo entregó a Blasco de Aragón a cambio de Morella, un intercambio que da cuenta de la importancia estratégica del enclave. Más adelante, la fortaleza se vio envuelta en los conflictos del siglo XIV entre los unionistas y las tropas reales.

 

Tras estos episodios bélicos, formó parte de las posesiones de Roger de Lauria en 1351 y, ya en el siglo XV, pasó a manos de los Fernández de Heredia, futuros condes de Fuentes. Pero, con el paso del tiempo, el castillo fue perdiendo protagonismo y quedó progresivamente abandonado.

QUÉ SE CONSERVA DEL CASTILLO DE MARÍA

En la actualidad, del castillo de María de Huerva se conservan los restos de un recinto de planta ovalada, de unos 50 metros en su eje mayor, presidido por una torre de tapial semiderruida situada en una cota superior. Esta torre, de planta cuadrada, ha perdido parte de su estructura y presenta importantes daños, aunque todavía permite intuir la envergadura original de la fortificación.

En el entorno se aprecian también vestigios de construcciones anexas, escaleras excavadas en la roca y accesos en zigzag. Elementos, todos ellos, característicos de las fortalezas musulmanas concebidas para la defensa del territorio.

PROGRESIVO DESGASTE DEL CONJUNTO

Pese a su deterioro, el castillo de María de Huerva está reconocido legalmente como Bien de Interés Cultural, al figurar en la relación de castillos protegidos por la Ley del Patrimonio Cultural Aragonés. Este reconocimiento, formalizado y publicado en el Boletín Oficial de Aragón en mayo de 2006, no ha evitado, sin embargo, el progresivo desgaste del conjunto.

Ahora, el Ayuntamiento de María de Huerva ha decidido dar un paso adelante. El consistorio encargará la redacción del proyecto de ejecución para la rehabilitación del castillo, tras la aprobación en pleno de una moción que subraya su valor como seña de identidad local y como patrimonio recuperable.

La iniciativa se enmarca en la nueva convocatoria de las ayudas del 2% Cultural del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, uno de los principales instrumentos estatales para la conservación del patrimonio histórico.

Desde el ámbito municipal se considera imprescindible sumar apoyos institucionales, especialmente del Gobierno de Aragón, para afrontar un proyecto de esta envergadura. La recuperación del castillo no solo permitiría frenar su deterioro, sino también poner en valor este enclave.

Comentarios