Los centros Caivis atienden 260 casos de violencia sexual en su primer año en Aragón, 50 de ellos de menores

Los centros Caivis de Aragón han atendido 260 casos de violencia sexual en su primer año, 50 de ellos de menores, con la mayoría de agresiones producidas en el entorno cercano de la víctima.

La vicepresidenta, Mar Vaquero, y la directora del IAM, María Antoñanzas, junto a una trabajadora del CAIVIS de Zaragoza ./ E.P
La vicepresidenta, Mar Vaquero, y la directora del IAM, María Antoñanzas, junto a una trabajadora del CAIVIS de Zaragoza ./ E.P

Los Centros de Atención Integral de Víctimas de Violencia Sexual (Caivis) de las tres provincias aragonesas han atendido 260 casos de agresiones sexuales durante su primer año de funcionamiento, de los cuales 50 corresponden a menores de edad. Casi siete de cada diez agresiones se produjeron en el entorno más cercano de la víctima, ya fuera familiar, laboral, educativo o social, según los datos facilitados por el Gobierno de Aragón.

La vicepresidenta del Ejecutivo autonómico, Mar Vaquero, y la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, María Antoñanzas, han visitado este lunes el Caivis de Zaragoza con motivo del balance del primer año de actividad de estos recursos especializados.

Una red de atención multidisciplinar

Mar Vaquero ha subrayado que la puesta en marcha de los Caivis fue una prioridad para el Gobierno de Aragón, con el objetivo de ofrecer una respuesta integral y coordinada a las víctimas de violencia sexual. “Hubiéramos preferido que estos centros no hubieran tenido actividad, pero lamentablemente siguen siendo necesarios”, ha afirmado, destacando que atienden tanto a personas adultas como a menores.

La vicepresidenta ha incidido en el carácter multidisciplinar de estos centros, concebidos como espacios “amables y de puertas abiertas”, donde las víctimas reciben atención especializada y son derivadas, cuando es necesario, a otros ámbitos como el sanitario, el judicial o las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con los que se mantiene una estrecha colaboración.

Violencia en el entorno cercano y en el ámbito digital

Uno de los aspectos más preocupantes del balance es que la mayoría de las agresiones se producen en entornos próximos a la víctima, una realidad que Vaquero ha calificado de “dramática”. A ello se suma el aumento de casos vinculados a entornos digitales, especialmente entre población juvenil, donde persisten situaciones de control y violencia a través de dispositivos móviles.

Ante este escenario, la vicepresidenta ha destacado la importancia de reforzar las acciones de concienciación y prevención, especialmente en el ámbito educativo. En este sentido, ha puesto en valor iniciativas itinerantes como los escape room educativos ‘La llave violeta’ y ‘La escalera invisible’, que buscan sensibilizar a jóvenes y adolescentes de forma adaptada a su realidad.

Atención a menores y perfiles más atendidos

La directora del IAM, María Antoñanzas, ha reconocido que el número de casos atendidos ha superado las expectativas iniciales. “Esperábamos tener menos casos y hemos descubierto que la violencia sexual afecta a las tres provincias, a todas las edades y a todos los estratos sociales”, ha señalado, precisando que los Caivis atienden a menores a partir de los 12 años.

Antoñanzas ha destacado el peso de la violencia sexual en la infancia y la juventud, un fenómeno que está siendo objeto de análisis por parte del Instituto. En el caso concreto de Caivis Zaragoza, de los 175 casos atendidos, 38 correspondieron a menores. El tramo de edad con más atenciones fue el de 18 a 30 años, seguido del de 31 a 45 años. De las personas atendidas, 105 interpusieron denuncia, mientras que el resto se encontraba en proceso de valoración o recuperación.

Denuncia, recuperación y sensibilización

En relación con las denuncias, la directora del IAM ha explicado que entre un 60 y un 70% de los casos acaban dando este paso, mientras que en otros se trabaja previamente el proceso de recuperación psicológica y social. “Hay que dar a las víctimas una salida, una vida, y ayudarles a dejar atrás la violencia”, ha defendido.

Antoñanzas ha insistido en que los Caivis deben funcionar como referentes en sensibilización y formación, apostando por fórmulas como la gamificación o exposiciones educativas para llegar especialmente a los jóvenes. “Necesitamos saber identificar qué es violencia sexual; solo con conocimiento podremos actuar y prevenir”, ha resumido.

Refuerzo de recursos y atención permanente

El Gobierno de Aragón ha reforzado en los últimos meses los recursos destinados a la atención de las víctimas, con la ampliación de la plantilla del IAM, que ha pasado de 25 a 35 profesionales, y la habilitación del teléfono de atención 24 horas 900 504 405.

Mar Vaquero ha señalado que el incremento de recursos también permite que más personas se animen a denunciar, ya que todavía existen numerosos casos que se sufren en silencio. “La protección de las mujeres y de los menores debe basarse en recursos eficaces, formación y educación desde edades muy tempranas”, ha concluido.

El balance del primer año de los Caivis confirma así la necesidad de estos centros como herramienta clave en la atención, recuperación y prevención de la violencia sexual en Aragón.

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