Los centros de datos, una industria emergente del presente: "Aragón vive un momento que nadie pone en duda"
De la nada al todo. Aragón va a experimentar en los próximos años un auge exponencial en la instalación de centros de datos. La comunidad, gobernada por Jorge Azcón, mantiene una firme apuesta por esta industria, y ya tiene cerrados varios acuerdos con grandes empresas como Microsoft, Blackstone, Amazon Web Services. La región quiere ser un referente a nivel europeo en la instalación de estos proyectos y desde la DGA quieren que se convierta en la Virginia europea por la proliferación de estas infraestructuras y su regulación desde las administraciones.
Pese a ello, hay un sector que se posiciona en contra de estos proyectos bajo una premisa: la energía y el uso de recursos naturales en beneficio de las empresas. Aragón es tierra de sol, agua, viento y suelo y, además, tiene una ubicación idónea para levantar estas construcciones.
A grandes rasgos, los centros de datos son lugares donde se almacenan y procesas grandes cantidades de información. Se requiere mucha energía y sistemas de refrigeración para su explotación. Este tipo de industria emergente sirve como nube de almacenamiento para páginas web, correos electrónicos, vídeos...
HOY ARAGÓN comienza un serial de tres artículos sobre cómo los expertos ven la llegada de centros de datos. KPMG recibe a este medio en su sede en Madrid con una vista panorámica de la ciudad.
"En 2024, el 1,3% de la generación potencial de parques renovables españoles se perdió porque el sistema era incapaz de evacuar la energía generada porque no había demanda o porque las redes estaban colapsadas. Es una energía perdida porque no somos capaces de almacenarlo para usarlo después", ha señalado Jorge Solaun, socio responsable de Energía, Infra & ESG en Deal Strategy de KPMG en España.
Respecto al papel que pueden desarrollar los centros de datos en el tejido industrial, Antonio Mosquera, socio del área de Strategy & Value Creation de KPMG en España, recalca que los centros de datos "acaban de llegar por la oferta, pero que la demanda llegó hace bastante tiempo. España está bastante desbalanceada respecto a oferta y demanda y gran parte de la demanda que nosotros producimos se cubre desde la zona de Frankfurt, Londres, Ámsterdam y París". Desde esta firma de servicios profesionales creen que esta zona de Europa está asumiendo una mayor carga de la que están preparadas y ese excedente va a tener que caer a mercados como el español "y va a tener que ir preparándose para esa demanda".
"España tiene una posición muy buena gracias a que tenemos energía barata, costes de construcción baratos, muy buena conectividad. Aragón es un sitio muy bueno porque estás en una zona que conecta Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao y tiene otro punto y es que está en medio de la mayor autopista terrestre de conectividad española que es Madrid-París. Tiene todos los puntos para jugar un papel muy importante para cubrir la demanda interna de España como para sumir la demanda de otros países", ha afirmado Mosquera en la sede de KPMG en Madrid.
Una de las claves por las que la llegada de los centros de datos va con la rapidez de una locomotora antes que a ritmo tren de alta velocidad es por las altas burocracias a las que están sometidas y a la lentitud y la incertidumbre en la tramitación.
En cuanto al empleo, uno de los eternos debates en este asunto, desde KPMG quitan hierro al asunto porque "va a generar mucho dinero en la construcción, va a necesitar un mantenimiento, se creará negocio en torno a ello y pagarán los impuestos que tengan que pagar. No le veo grandes problemas", ha aseverado Solaun. A pesar de ello, hay un cierto sector social que apunta que no es oro todo lo que reluce porque gran parte de los trabajos que conllevan estas inversiones son indirectos y, una vez construidos, se crean pocos puestos de trabajo pero muy cualificados.
A pesar de que Aragón aún es un cigoto en los centros de datos, hay otras comunidades que ya han crecido y están dando sus primeros pasos. Desde KPMG aseguran a HOY ARAGÓN que Madrid capta alrededor del 70% de la capacidad instalada. A pesar de ello, la comunidad aragonesa vive "un crecimiento que nadie lo pone en duda", ha apuntado Mosquera.
Estos expertos no ven que los centros de datos tengan letra pequeña. De hecho, Solaun destaca que "el consumo de datos solo aporta beneficios y para eso hay que tener unas infraestructuras digitales como fibras o centros de datos. No contaminan y generan empleo. Las carreteras también solo generan empleo en la construcción, pero son necesarias". Además, señala que "es una de las industrias que deberían ser menos discutidas por lo que aportan".

