¿Cierra la unidad especializada de Covid prolongado de Aragón?
La inquietud ha cundido entre los pacientes de Covid persistente en Aragón tras la reciente alerta lanzada por la asociación Long COVID Aragón. En un comunicado difundido esta semana, el colectivo ha expresado su temor ante un posible cierre de la consulta monográfica dedicada a esta dolencia en el centro de especialidades Grande Covián de Zaragoza. Sin embargo, el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón ha salido al paso para desmentir categóricamente esta posibilidad.
Según han señalado fuentes oficiales de la Consejería de Sanidad, "la consulta de Long COVID continúa en funcionamiento y en ningún caso se contempla su cierre, por lo que resulta completamente infundada cualquier afirmación en sentido contrario". Desde la administración sanitaria explican que, debido al periodo estival, la actividad asistencial se ajustará a la realidad de la temporada, por lo que la unidad funcionará durante el verano con atención dos días a la semana.
A pesar de estas aclaraciones, la asociación Long COVID Aragón mantiene sus dudas. Denuncian que los pacientes son atendidos únicamente durante un itinerario terapéutico de seis meses y temen que, una vez finalizado ese periodo, no exista un seguimiento adecuado. Este temor se ha intensificado después de que, en una reciente sesión plenaria en las Cortes de Aragón, el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, no respondiera de forma explícita a una pregunta sobre la continuidad de la unidad, formulada por el diputado socialista Iván Carpi. La asociación considera que el silencio del consejero, "cuando hasta ahora siempre había negado cualquier mención a un hipotético cierre", ha generado aún más incertidumbre.
No obstante, desde Sanidad se ha matizado que la falta de respuesta se debió al formato tasado de la intervención, en la que se plantearon múltiples cuestiones y no hubo tiempo suficiente para abordar todas ellas. Subrayan, además, que la unidad sigue activa y que el protocolo contempla una evaluación clínica inicial de seis meses, tras la cual se deriva al paciente a su médico de familia si no requiere continuidad en el ámbito hospitalario.
Más allá del posible cierre, la asociación también ha manifestado su frustración por el estancamiento en el desarrollo de la unidad. Según denuncian, no se ha cumplido el acuerdo de implementar una rehabilitación neurocognitiva, una herramienta clave para los pacientes que sufren deterioro cognitivo tras haber superado la fase aguda del virus. También critican que la unidad no se haya ampliado con nuevas especialidades hospitalarias ni se haya ofrecido la formación prevista a profesionales sanitarios sobre esta patología compleja.
"El compromiso inicial parece haberse diluido", lamentan desde la entidad, que teme que esta consulta especializada termine siendo "un mero golpe de márketing que ha jugado con las esperanzas de miles de afectados en Aragón". Recuerdan además que muchos pacientes que participaron en ensayos clínicos tampoco tienen acceso actualmente a esta unidad, a pesar de tratarse del mismo perfil afectado por Covid prolongado.
Desde Sanidad insisten en que se ofrece una atención personalizada y que, al concluir el itinerario establecido, se valora caso por caso si procede la derivación a otros recursos terapéuticos como psicología, fisioterapia, rehabilitación o terapia cognitiva.

