Cimballa exige la construcción de una presa para frenar las inundaciones y evitar su desaparición

Entre las consecuencias inmediatas de esta última riada, se encuentran los accesos al pueblo, que han quedado inutilizables desde el pasado 30 de octubre
Carretera entre Cimballa y Aldehuela de Liestos afectada por la DANA. /DPZ

Más de una semana después de que el río Piedra se desbordara por cuarta vez en apenas dos meses, la localidad zaragozana de Cimballa empieza a vislumbrar una posible recuperación. La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha comenzado las obras de reparación de uno de los accesos, pero el alcalde, Cecilio Eloy Roy, insiste en que estas inundaciones solo podrán evitarse mediante soluciones estructurales, como la construcción de una presa aguas arriba para retener el agua. “Si no, desapareceremos, y ya podemos arreglar la carretera, que se volverá a romper”.

Roy ha expresado su frustración, señalando la falta de apoyo material. "Aquí no ha ido más que el tractor mío y los pobres bomberos, que estuvieron cuatro o cinco días limpiando las calles", lamenta el alcalde. Según él, es urgente que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el resto de administraciones tomen medidas efectivas para evitar estos desbordamientos recurrentes. La limpieza y regulación del cauce del río Piedra, asegura, requieren "voluntad política".

ACCESOS EN ESTADO CRÍTICO

Entre las consecuencias inmediatas de esta última riada, se encuentran los accesos al pueblo, que han quedado inutilizables desde el pasado 30 de octubre. La carretera que conecta Cimballa con Aldehuela de Liestos y el camino hacia Llumes, una pedanía del municipio de Monterde, se han visto gravemente afectados. Si bien se han iniciado trabajos en el acceso más utilizado, el otro, más dañado, requerirá reparaciones urgentes, según la DPZ.

Roy explica que la interrupción de las carreteras también afecta a los niños en edad escolar, que deben caminar junto a sus padres por un camino “lleno de barro hasta las orejas” para tomar el autobús que los lleva a Nuévalos y Ateca. "Espero que no tarden en terminar las obras", ha urgido el alcalde, preocupado por los constantes daños que sufre la infraestructura de Cimballa.

Afortunadamente, los dos puentes del pueblo resistieron la riada, aunque el terreno circundante está "destrozado". Sin embargo, el puente cercano a la piscifactoría se encuentra en mal estado, y los agricultores locales enfrentan grandes dificultades para acceder a sus parcelas, que aún están inundadas.

Pese a las dificultades, Cimballa ha recibido muestras de solidaridad. Durante el puente de Todos los Santos, una veintena de scouts colaboró en las tareas de limpieza, lo que el alcalde ha descrito como “un gran ejemplo”. La iglesia local, que también se llenó de barro, ha podido reabrirse tras una ardua limpieza, llevada a cabo en su mayoría por vecinos y voluntarios.

Por otro lado, el Gobierno de Aragón ha aprobado un decreto con 20 millones de euros en ayudas iniciales para los municipios afectados por la DANA, aunque Roy asegura desconocer cómo y cuándo llegará esta asistencia. "A mí no me ha dicho nadie lo que me va a dar", ha declarado el alcalde, insistiendo en que Cimballa y la pedanía de Llumes han sido de los pueblos más afectados en Aragón.

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