Aragón, tierra de dos cines: Zaragoza en el podio nacional mientras Teruel y Huesca... últimos

Este contraste llega en un momento delicado para el sector.
Cines Cinesa Gran Casa / Cinesa
Cines Cinesa Gran Casa / Cinesa

Aragón se ha convertido en un claro ejemplo de las dos velocidades del cine en España. Según el último Anuario de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), la comunidad muestra una brecha notable en el consumo de salas: Zaragoza se sitúa como la tercera provincia donde más se va al cine por habitante, mientras que Teruel y Huesca se hunden en los últimos lugares del país.

Este contraste llega en un momento delicado para el sector. El informe revela una caída general del 5,4% en espectadores durante 2024, lo que supone 4,2 millones de entradas menos que el año anterior. Con un total de 73,6 millones de asistentes, los hábitos cinematográficos parecen transformarse, aunque crecieron tanto la recaudación como el gasto medio por persona, que pasó de 6,42 a 6,63 euros.

A pesar del descenso de público, el cine español salvó parte de los resultados gracias a títulos taquilleros como Padre no hay más que uno 4, con un aumento de espectadores del 0,7% y una recaudación un 3,4% mayor respecto a 2023.

Zaragoza, en el podio del cine español

El ranking nacional por entradas por habitante deja una foto muy clara. Madrid lidera el consumo cinematográfico con 2,13 visitas por persona, seguida de Valencia con 1,90. Zaragoza aparece en tercera posición con 1,81 entradas por habitante, por encima de Barcelona y Navarra (1,7 en ambos casos), consolidándose como una provincia fiel al cine en salas.

Este dato sitúa a Zaragoza en un lugar privilegiado y destaca la fortaleza del sector audiovisual urbano, especialmente vinculado a una mayor oferta de salas, eventos culturales, festivales y población consolidada.

Teruel y Huesca, a la cola: menos cine… y menos salas

En el lado opuesto, Aragón también aparece con dos de las provincias que menos pisan las salas en toda España. Teruel ocupa el último puesto del ranking nacional, con solo 0,29 entradas por habitante, mientras que Huesca apenas alcanza 0,5.

El bajo índice de asistencia encaja con una realidad igualmente evidente: en estas provincias la escasez de salas también limita el acceso al cine. La oferta es reducida, con menos complejos cinematográficos, menor concentración urbana y una menor presencia de programación variada y continua, especialmente en localidades pequeñas.

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