Dimisión por acoso en Vox y crisis en sus juventudes: el doble frente que estalla a Santiago Abascal
La dimisión llegó antes que cualquier comunicado oficial. Javier Esteban, hasta ahora responsable de redes sociales de Vox, abandonó su cargo de manera inmediata tras hacerse pública una denuncia por un presunto caso de acoso sexual presentada por un militante del propio partido. Un movimiento rápido que, según fuentes internas, busca contener el impacto político y mediático en plena antesala de las elecciones autonómicas de Extremadura, previstas para este 21 de diciembre.
Esteban negó los hechos ante la dirección de Vox, pero optó por dar un paso atrás para evitar un mayor desgaste de la organización. La denuncia, interpuesta el 12 de diciembre, hace referencia a unos hechos ocurridos el 29 de octubre de 2023, cuando el denunciante tenía 16 años y formaba parte del entorno juvenil vinculado al partido.
El relato del denunciante
Según recoge El Mundo, el joven describe un episodio ocurrido tras un encuentro en el que Esteban habría insistido en acompañarle al metro. En el escrito se detalla un comportamiento persistente y no consentido: acercamientos físicos, tocamientos de carácter sexual y una petición explícita para besarle en la boca, que el menor rechazó. Posteriormente, el denunciante señala la recepción de mensajes de Whatsapp con contenido sexual, algunos de los cuales han sido difundidos en forma de pantallazos.
La gravedad del relato se ve amplificada por el hecho de que el denunciante era menor de edad en el momento de los hechos, una circunstancia que ha elevado la presión sobre Vox para actuar con rapidez.
Revuelta, en el centro de la tormenta
El caso Esteban se produce además en un momento delicado para Revuelta, la organización juvenil afín a Vox, de cuya dirección también formaba parte el dimisionario. La asociación atraviesa una crisis interna profunda, agravada por la publicación de varias grabaciones que apuntan a irregularidades contables y fiscales relacionadas con fondos recaudados para ayudar a afectados por la DANA.
En esas conversaciones, difundidas también por El Mundo, el eurodiputado Jorge Buxadé, coordinador jurídico de Vox, admite que el partido conocía desde marzo la existencia de posibles irregularidades. “Vox sabía”, llega a afirmar en uno de los audios, anticipando el impacto político de una eventual noticia sobre el asunto.
Las grabaciones revelan además presiones para que Revuelta se disolviera a cambio de no emprender acciones legales, con el objetivo declarado de evitar que el escándalo salpicara directamente al partido, especialmente después de que Santiago Abascal hubiera promocionado públicamente a la asociación.
El discurso público y las dudas internas
Pese a lo conocido en privado, la posición oficial de Vox se ha mantenido inalterable. La portavoz parlamentaria Pepa Millán ha insistido en que Revuelta “no pertenece orgánicamente a Vox” y que serán sus responsables quienes deban dar explicaciones.
Sin embargo, el desfase entre lo que reflejan las grabaciones y el discurso público ha reabierto una pregunta incómoda para la formación: ¿qué sabía Vox y desde cuándo? Una cuestión que, lejos de cerrarse con la dimisión de Esteban, amenaza con prolongar el foco sobre el partido en un momento electoral especialmente sensible.