El caso de Mario Conesa sigue movilizando a los institutos: 4.000 firmas y 40 centros sin excursiones
La crisis abierta en los centros educativos aragoneses por la suspensión de excursiones y actividades extraescolares sigue aumentando. Más de 4.000 firmas registradas este martes por la Federación de Enseñanza de CCOO Aragón presionan ya al Departamento de Educación para que abra una negociación urgente mientras continúan creciendo las cancelaciones de viajes y salidas escolares en institutos de toda la comunidad.
La recogida de apoyos, impulsada junto al profesorado aragonés, reclama al Gobierno de Aragón la creación inmediata de una mesa de negociación que permita establecer "un marco normativo claro y garantista" tanto para docentes como para alumnado y familias. El movimiento llega después de semanas de tensión en los claustros y en un momento en el que más de 40 centros educativos ya han decidido paralizar actividades fuera del aula.
La situación tiene su origen en el llamado "efecto Ítaca", desencadenado tras la admisión a trámite de la querella relacionada con el fallecimiento de un alumno durante un viaje escolar a Bélgica organizado por el IES Ítaca en 2022. Desde entonces, el miedo a posibles responsabilidades penales y civiles ha ido extendiéndose entre el profesorado aragonés, provocando una reacción en cadena que afecta ya a institutos de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Fuentes sindicales aseguran que el problema está creciendo "mucho más rápido de lo previsto" y que la incertidumbre se ha instalado en numerosos equipos directivos. Lo que hace apenas unas semanas parecía una protesta puntual se ha convertido en un conflicto educativo de alcance autonómico. Cada día aparecen nuevos centros que revisan, limitan o directamente suspenden actividades previstas para el final de curso.
La Federación de Enseñanza de CCOO Aragón sostiene que el éxito de la campaña de firmas refleja el "hartazgo" existente en los institutos. El sindicato considera que los docentes trabajan desde hace años en una situación de inseguridad jurídica debido a la ausencia de una regulación específica sobre actividades complementarias y extraescolares.
Según explica Andrés Mingueza, delegado de la Federación de Enseñanza de CCOO en Zaragoza, "más de 40 centros educativos de Aragón han decidido suspender estas actividades debido a la situación de indefensión en la que se encuentra el profesorado aragonés". Mingueza reclama además que la administración educativa "abra una mesa de negociación urgente y lo más rápida posible para desbloquear la situación actual".
La preocupación no se limita únicamente a los viajes internacionales o actividades de varios días. En algunos institutos zaragozanos ya se están replanteando también excursiones de una sola jornada, convivencias o salidas culturales habituales durante el tercer trimestre. La sensación entre muchos docentes es que no existe una delimitación clara de responsabilidades en caso de accidente o incidente grave.
En barrios de Zaragoza como Delicias, Actur, Valdespartera, San José o La Almozara, varias comunidades educativas siguen pendientes de posibles nuevas cancelaciones antes de junio. Algunas familias habían abonado ya reservas para viajes de fin de curso, intercambios o actividades organizadas desde principios de curso. Todo ello ha incrementado la presión sobre los equipos directivos, que intentan mantener el equilibrio entre garantizar actividades educativas y evitar exponer al profesorado a situaciones de riesgo jurídico.
Jornadas de hasta 24 horas sin descanso
Uno de los aspectos que más tensión está generando dentro del conflicto tiene que ver con las condiciones laborales del profesorado durante este tipo de actividades. CCOO denuncia que, en viajes con pernocta, muchos docentes asumen jornadas de hasta 24 horas continuadas sin descansos garantizados, sin relevos y sin reconocimiento específico del trabajo realizado.
El sindicato considera "insostenible" que estas actividades dependan únicamente de la "buena voluntad" del profesorado. Los representantes sindicales insisten en que las excursiones y viajes escolares implican una responsabilidad permanente sobre menores fuera del horario habitual y en entornos muchas veces complejos de gestionar.
La falta de regulación clara afecta además a cuestiones como las dietas, los gastos derivados de los desplazamientos o los turnos de guardia. Entre las reivindicaciones planteadas al Departamento de Educación figura precisamente el reconocimiento profesional y laboral de esas horas de acompañamiento y supervisión.
En muchos claustros existe además una sensación de desgaste acumulado. Profesores que durante años organizaron intercambios europeos, viajes culturales o convivencias escolares empiezan ahora a rechazar asumir esa responsabilidad. Algunos equipos directivos admiten que ya están encontrando dificultades para conseguir docentes voluntarios de cara al próximo curso.
Mientras tanto, el Departamento de Educación mantiene por ahora un discurso prudente. Según ha podido saber HOY ARAGÓN, la consejera Carmen Susín ha trasladado recientemente a las organizaciones sindicales que "se va a ir trabajando" en este asunto.
La bicifestación del 14 de mayo
El conflicto saldrá además esta semana de los centros educativos para trasladarse a las calles de Zaragoza. La comunidad educativa ha convocado para el próximo 14 de mayo una bicifestación con la que pretende visibilizar el malestar creciente entre docentes y familias.
La movilización incluirá reivindicaciones relacionadas con la protección jurídica del profesorado, la regulación de las actividades extraescolares y la mejora de las condiciones laborales durante viajes y convivencias escolares. Los organizadores también reclaman una normativa autonómica clara que garantice la continuidad de unas actividades que consideran fundamentales para el desarrollo educativo y social del alumnado.


