Quién era Juan Antonio de Andrés, el expresidente de Aragón fallecido y que cambió la autonomía
Juan Antonio de Andrés, cuarto presidente de la Diputación General de Aragón y una de las figuras clave en los inicios del autogobierno aragonés, ha fallecido este martes a los 82 años, según ha informado el Gobierno de Aragón.
El presidente de la Comunidad Autónoma, Jorge Azcón, ha lamentado públicamente la pérdida y ha trasladado su pésame a la familia y allegados del expresidente. Como muestra de duelo institucional, el Ejecutivo autonómico decretará este miércoles tres días de luto oficial, que comenzarán a las 12.00 horas.
¿QUIÉN FUE DE ANDRÉS?
Nacido en 1942, Juan Antonio de Andrés perteneció a la Unión del Centro Democrático (UCD) y desempeñó un importante papel en una etapa de transición política fundamental para Aragón. Fue investido presidente de la Diputación General el 20 de diciembre de 1982 y tomó posesión del cargo el día 30 de ese mismo mes, en un contexto marcado por la consolidación del Estado autonómico tras la Constitución de 1978.
Su mandato fue breve y se extendió hasta la celebración de las primeras elecciones autonómicas de Aragón, el 8 de mayo de 1983, unos comicios que él mismo organizó y que supusieron un profundo cambio político. Aquellas elecciones dieron lugar a la constitución de las primeras Cortes de Aragón y al inicio de una nueva etapa en el Gobierno autonómico, ya plenamente asentado.
Antes de asumir la Presidencia, De Andrés había sido consejero de Sanidad en el Ejecutivo presidido por Gaspar Castellano de Gastón, donde ya mostró una visión reformista y una clara apuesta por fortalecer las estructuras autonómicas. Durante su etapa al frente de la Diputación General, será especialmente recordado por la campaña institucional de promoción del Estatuto de Autonomía, que se difundió bajo el lema "Potenciar nuestro Estatuto es competencia de todos".
En aquellos años iniciales de la autonomía, Juan Antonio de Andrés defendió la necesidad de dotar a Aragón de instrumentos jurídicos y financieros sólidos que permitieran impulsar su desarrollo y garantizar un autogobierno eficaz. Su legado queda ligado a la construcción de las bases políticas e institucionales de la comunidad autónoma.