A punto de desaparecer: el glaciar de Monte Perdido es una 'víctima climática'

El glaciar de Monte Perdido, uno de los últimos del Pirineo, entra en la lista global de víctimas del cambio climático y podría desaparecer en 2035.

Glaciar de Monte Perdido
Glaciar de Monte Perdido

El glaciar de Monte Perdido, una de las últimas masas de hielo del Pirineo aragonés, ha sido incluido en la Global Glacier Casualty List, un registro internacional que documenta los glaciares en proceso de desaparición o con daños irreversibles debido al cambio climático. Este listado, gestionado por una universidad estadounidense, busca evidenciar el deterioro de los ecosistemas glaciares a nivel mundial y alertar sobre la urgencia de medidas para frenar su desaparición.

El anuncio se enmarca en un contexto global de emergencia climática. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado 2025 como el Año Internacional de la Conservación de los Glaciares, con el objetivo de concienciar sobre su papel fundamental en la regulación climática y el equilibrio hídrico del planeta.

PÉRDIDA ACELERADA DE HIELO

Los científicos del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), que monitorizan el glaciar desde hace años, han confirmado un alarmante adelgazamiento de la masa de hielo. Estudios recientes indican que los glaciares del Pirineo han perdido una media de seis metros de espesor en la última década, una cifra que en los años más cálidos, como 2022 y 2023, ha superado los tres metros anuales. Este proceso se debe a la combinación de altas temperaturas, menor acumulación de nieve en invierno y un aumento en los episodios de calor extremo.

El investigador en hidrología de montaña Nacho López-Moreno advierte que, si no se revierte la tendencia climática actual, el glaciar de Monte Perdido podría desaparecer antes de 2035. Además, aunque en los próximos años se registraran temperaturas más bajas y nevadas abundantes, el experto señala que su recuperación es prácticamente imposible. "Aunque tengamos años más fríos y húmedos, con buenas nevadas, la vuelta atrás es muy complicada", explica.

SEGUIMIENTO Y ACCIONES DE MITIGACIÓN

Desde 2011, el equipo del IPE-CSIC ha desarrollado un trabajo de monitorización e investigación del glaciar con el apoyo de diversas entidades, como la Unión Europea, la Agencia Estatal de Investigación, el Gobierno de Aragón y la Fundación BBVA. Su objetivo es analizar la evolución de los glaciares pirenaicos y alertar sobre las consecuencias del calentamiento global.

La inclusión de Monte Perdido en la Global Glacier Casualty List, junto con otras 18 masas de hielo en riesgo en todo el mundo, busca generar conciencia y fomentar políticas ambientales más ambiciosas. Con este reconocimiento, los investigadores esperan que se tomen medidas urgentes para mitigar el impacto del cambio climático en los ecosistemas de alta montaña y preservar lo que queda de estos glaciares milenarios.

MONTE PERDIDO, UNA JOYA DE LA DEMOGRAFÍA ARGAONESA

Monte Perdido, con sus 3.355 metros de altitud, es la cumbre más alta de las Tres Sorores y uno de los picos más emblemáticos del Pirineo aragonés. Ubicado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, es un área protegida declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su glaciar, uno de los últimos vestigios de la era glacial en el sur de Europa, ha sido objeto de estudio durante décadas debido a su rápida regresión. Considerado un termómetro del cambio climático en la región, su desaparición supondría una pérdida ecológica y paisajística irreparable.

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