¿Hay invasión de renovables en el Moncayo? La propuesta de planificar de IU
El Coordinador general de Izquierda Unida (IU) en Aragón y portavoz parlamentario, Álvaro Sanz, ha solicitado al Gobierno de Aragón que evalúe el impacto ambiental de todos los parques eólicos y fotovoltaicos, así como las instalaciones eléctricas asociadas. La formación también ha exigido la imposición de una moratoria para frenar lo que consideran una "invasión" de estas instalaciones energéticas en el Moncayo.
Esta petición llega en un momento en el que la implantación de proyectos renovables ha aumentado de manera notable en las comarcas de Tarazona y el Moncayo, una zona que, según IU, está siendo afectada por una expansión masiva de estos proyectos sin una evaluación ambiental conjunta.
Izquierda Unida ha llevado este tema a las Cortes de Aragón y ha preguntado al Consejero de Medio Ambiente y Turismo sobre la implantación de plantas renovables en el entorno del Moncayo. Además, el partido ha anunciado que presentará alegaciones al parque eólico "Borjas II", cuyas propuestas ya están disponibles al público.
Para la formación, la proliferación de parques eólicos y plantas solares en Aragón, particularmente en la zona de Tarazona, el Moncayo y Campo de Borja, representa una amenaza para el medio ambiente, ya que se prevé que en el área se instalen 182 nuevos aerogeneradores, algunos de ellos con alturas que superan los 200 metros, así como cientos de hectáreas de plantas fotovoltaicas.
Uno de los principales puntos que IU ha señalado es la falta de una evaluación ambiental integral que contemple la acumulación de estas instalaciones. La Justicia de Aragón ha hecho hincapié en la necesidad de evaluar de manera conjunta los efectos de todas las instalaciones energéticas en la misma zona. Según los jueces, debe valorarse si el territorio es adecuado para la implantación de estas infraestructuras, teniendo en cuenta el impacto ambiental acumulado, como si fuera un único proyecto.
En este sentido, la Justicia de Aragón también ha destacado la urgencia de una planificación energética integral, que está pendiente desde hace años, pero que aún no se ha aprobado.
Álvaro Sanz, en su intervención, ha recalcado que Aragón ha experimentado un aumento significativo en su capacidad de producción energética renovable. A pesar del cierre de la Central Térmica de Andorra, la capacidad productiva ha crecido en un 60% en los últimos diez años, alcanzando los 11.458 MW, con casi el 90% de la electricidad generada proveniente de fuentes renovables. Sin embargo, señala que la mayor parte de esta electricidad se destina a otras comunidades, superando los objetivos marcados en el Plan de Energía y Clima.
En la misma línea, Jesús García Usón, responsable de Modelo Productivo y Ecologismo de IU Aragón, ha señalado que "actualmente hay más de 30.000 MW en fase de tramitación y construcción en la región". Para IU, esta cifra no solo es desmesurada, sino que también podría tener consecuencias irreversibles en algunas zonas como el Moncayo.
García Usón ha destacado que es necesario abordar el tema desde una perspectiva energética, territorial y medioambiental, para frenar lo que considera una "locura". Según él, la instalación masiva de estas plantas podría tener efectos negativos tanto a nivel paisajístico como ambiental, e incluso generar riesgos de incendios como los sufridos en la región en el pasado.
Izquierda Unida ha subrayado la importancia de un modelo energético más democrático y distribuido, que sea socialmente justo, sostenible y que favorezca el empleo local.


