Luz verde de la DGA a restauración de la portada de la Basílica de Santa Engracia con una inversión de 300.000 euros

La portada, compuesta por sillares, piezas y placas de alabastro, muestra un notable deterioro causado por la acción del agua, los cambios bruscos de temperatura y el envejecimiento natural de los materiales
Fachada de la Basílica de Santa Engracia, en Zaragoza./ EP
Fachada de la Basílica de Santa Engracia, en Zaragoza./ EP

La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón restaurará la portada de la Basílica de Santa Engracia de Zaragoza, una intervención valorada en 329.936,75 euros (IVA incluido). Los trabajos, con un plazo de ejecución de ocho meses, comenzarán una vez finalicen las obras de recuperación de la fachada del templo.

La portada, compuesta por sillares, piezas y placas de alabastro, muestra un notable deterioro causado por la acción del agua, los cambios bruscos de temperatura y el envejecimiento natural de los materiales. A ello se suman los efectos del viento, la insolación, la contaminación urbana, la humedad por capilaridad y la falta de mantenimiento, factores que justifican una nueva intervención con criterios y técnicas de restauración actuales.

El proyecto ha sido encargado a la empresa Arte, Conservación y Restauración S.L. (Ártyco), que entregó su propuesta en abril de 2023. Su ejecución es considerada esencial para frenar el deterioro de este bien cultural singular y garantizar su conservación a largo plazo.

Desde julio de 2025, la fachada está siendo objeto de otra actuación para eliminar humedades y mejorar sus acabados, impulsada por el Arzobispado de Zaragoza (Parroquia de Santa Engracia), con un presupuesto de 235.850,37 euros y un plazo de seis meses. Por ello, se prevé iniciar la restauración de la portada en diciembre de 2025, una vez concluidas esas obras, para lograr una recuperación coordinada del conjunto monumental.

LIMPIEZA Y CONSOLIDACIÓN

La intervención del Gobierno de Aragón incluirá la instalación de medidas de protección y medios auxiliares, así como estudios y análisis previos que permitan aplicar tratamientos de limpieza y consolidación del alabastro, asegurando su estabilidad.

Se procederá al sellado de grietas y fisuras, adhesión y cosido de fragmentos inestables y recolocación de piezas sueltas. También se realizarán reintegraciones volumétricas puntuales, y se valorará el uso de tratamientos biocidas y capas de protección selectivas, además de revisar el sistema antiaves existente.

Asimismo, se restaurarán la puerta de acceso al templo y la vidriera superior protegida por reja. Todo el proceso será supervisado por los técnicos del Servicio de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural y se acompañará de una exhaustiva documentación técnica y científica, cuyos resultados se recogerán en una memoria final con un plan de conservación preventiva.

El contrato, ya publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público y en el Diario Oficial de la Unión Europea, permitirá que las empresas interesadas presenten sus ofertas hasta el 1 de diciembre.

BASÍLICA DE SANTA ENGRACIA

La Basílica de Santa Engracia, declarada Bien de Interés Cultural desde 1882, fue el primer monumento protegido de Zaragoza. El actual templo, de nave única con capillas laterales, se construyó entre 1891 y 1899 sobre los restos del Real Monasterio Jerónimo de Santa Engracia (1493–1518), del que solo se conserva su extraordinaria portada renacentista.

En la cripta se veneran los restos de Santa Engracia y los Innumerables Mártires, guardados en varios sarcófagos paleocristianos.

La portada, realizada en alabastro, fue iniciada en 1511 por Gil Morlanes el Viejo y finalizada hacia 1516 por su hijo, Gil Morlanes el Joven. Se trata de una portada-retablo dividida en dos pisos y tres calles con ático, decorada con motivos clásicos que exaltan tanto a los mártires aragoneses como al carácter real de la fundación. Su composición evoca un arco de triunfo romano y se enmarca dentro de una gran hornacina protegida por una fachada de ladrillo con torres gemelas levantadas en el siglo XVIII.

A lo largo del tiempo, la portada ha sido restaurada en varias ocasiones: en 1899 por el escultor Carlos Palao, que reparó y sustituyó esculturas, y en 1992–1993 por el Gobierno de Aragón, con una intervención de gran éxito técnico y artístico.

Por su valor histórico, iconográfico y estético, la portada de Santa Engracia es considerada una de las obras más destacadas del Renacimiento aragonés e hispánico.

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