María Jesús Lorente (Cepyme): "Es fundamental que las grandes inversiones tengan en cuenta el tejido empresarial local"
La patronal ha experimentado estos últimos días una ola de sucesos que ha sacudido de manera directa e indirecta el clima empresarial. La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas y el apagón eléctrico, que dicen que ha causado 110 millones de euros en pérdidas, han encendido al tejido empresarial local.
No obstante, el empleo en Aragón se mantiene en niveles positivos y el clima empresarial en cuanto a las inversiones no para de crecer.
HOY ARAGÓN entrevista a la presidente de CEPYME en la comunidad para valorar estas circunstancias.
PREGUNTA: ¿En qué momento se encuentra la economía aragonesa?
RESPUESTA: La economía aragonesa se encuentra en un momento de relativa estabilidad, con buenos datos macroeconómicos que reflejan crecimiento, especialmente en sectores como la logística, la automoción o la agroindustria. Sin embargo, no podemos bajar la guardia, las pymes, que representan a 9 de cada 10 empresas en nuestro territorio, siguen afrontando desafíos importantes como la inflación, la fiscalidad, los cambios laborales, la falta de mano de obra cualificada o la burocracia excesiva.
¿Cuál sería la clave para mantener ese ritmo?
Seguir invirtiendo, por supuesto, pero también se trata de generar confianza en los mercados. Para eso es fundamental reducir trabas administrativas, mejorar la fiscalidad y garantizar estabilidad política e institucional. Pero sobre todo, paz social. El diálogo social es
Inversiones fue la palabra más repetida en 2024, ¿Cuál creéis que será la de 2025?
Resiliencia. Es la armadura que nos protege y nos permite seguir adelante, sin importar los obstáculos que enfrentemos.
¿Cree que se está siendo demasiado optimista con estos anuncios milmillonarios porque pueden no ver la luz?
Es cierto que muchos anuncios llegan cargados de cifras impactantes, pero hay que ser prudentes. Es fundamental que estos grandes proyectos tengan en cuenta al tejido empresarial local, que es el que sostiene la economía día a día. Si no se cuenta con las pymes desde el principio, se corre el riesgo de que esas inversiones se queden en algo ajeno, sin impacto real en nuestro territorio.
Uno de los grandes asuntos de Aragón es la retención de talento ¿Qué receta debe seguir la comunidad para aprovechar el momento?
La receta para retener talento en Aragón pasa por una combinación de formación continua, un ambiente laboral atractivo, colaboración público-privada, incentivos y promoción de la sostenibilidad.
Otro de los asuntos clave es la productividad, ¿Cree que reduciendo la jornada laboral se podrá paliar este asunto mediante la fórmula menos horas=más concentración?
La productividad no depende solo de las horas. Depende de la organización, la digitalización, la formación y la motivación. En algunos sectores puede funcionar esa fórmula, pero no es universal. La clave está en la flexibilidad y en buscar medidas que realmente mejoren la eficiencia, no solo reducir horas por decreto.
El empleo vive un buen momento en Aragón, pero sigue marcado por los bajos salarios ¿Es posible que crezca el poder adquisitivo cuando la vida se encarece más pero los sueldos están estancados?
Para que el poder adquisitivo crezca, es necesario que los salarios aumenten proporcionalmente al incremento del costo de vida eso es una certeza. La solución pasa por mejorar la productividad. Debemos de ser capaces de implantar sistemas que mejoren la eficiencia y la productividad para que los servicios sean atractivos y se vendan mejor. Si junto a esto se implementan políticas para apoyar más a las pequeñas empresas, comienza un círculo virtuoso, podemos crecer y generar empleo de calidad.
¿Sería justo entonces seguir con la senda de crecimiento del salario mínimo interprofesional?
Es justo querer mejorar los salarios, pero también hay que ser realistas. Las subidas del SMI deben ser progresivas, pactadas y adaptadas a la realidad de cada territorio y sector. No es lo mismo una gran empresa en una capital que una pequeña en un pueblo. Una subida mal calibrada puede ahogar a muchas pequeñas empresas.
¿Cómo ven la entrada de capital chino a Aragón? ¿Es positivo que se amplíe el mercado a otras zonas?
Siempre que la inversión genere empleo, transferencia tecnológica y arraigo en el territorio, es positiva. Ahora bien, hay que garantizar que esas inversiones respeten nuestras normas laborales, medioambientales y de competencia.
Otro de los asuntos que marcan el panorama laboral de manera indirecta es la vivienda. El Gobierno marca un plan de cara a 2030, pero ¿No creen que hay que tomar medidas para que tengan efecto a corto plazo?
Totalmente. El acceso a la vivienda es ya una urgencia, especialmente para los jóvenes pero también para otros colectivos. Hay que actuar con un plan a medio y largo plazo transversal y con medidas concretas: vivienda asequible, ayudas al alquiler, rehabilitación de inmuebles, colaboración con promotores privados… Porque si no resolvemos este problema, será muy difícil fijar población, atraer talento o incluso mantener el empleo en muchas zonas. La vivienda debe dejar de ser una barrera.
¿De qué modo se puede incentivar el emprendimiento para que en las zonas rurales crezcan las empresas y así acabar con la despoblación?
Con medidas muy concretas: buena conexión a internet, fiscalidad favorable, ayudas a la instalación, acceso a suelo industrial y apoyo técnico; pero también calidad de vida. Si una familia no tiene colegio, médico o transporte, no se quedará por muy buena que sea la ayuda económica. El emprendimiento rural necesita una visión integral que combine economía, territorio y personas.
¿Cómo afecta la polarización política a la paz social de las empresas?
La polarización crea incertidumbre y la incertidumbre es el peor enemigo de la inversión. Las empresas necesitamos un clima tranquilo, donde se pueda planificar y trabajar sin sobresaltos. La crispación política genera incertidumbre y retrasa decisiones. Sería bueno que en los temas clave hubiera acuerdos estables más allá de ideologías.
¿Es preocupante que no haya unos presupuestos aprobados este año?
Sí, es preocupante. Sin presupuestos no hay hoja de ruta, ni inversiones, ni convocatorias. Para las pymes eso supone retrasos y mucha incertidumbre. Entendemos que hay diferencias políticas, pero pedimos responsabilidad.