María Palacios y la oficina de la DGA en Bruselas: las líneas estratégicas
La Oficina del Gobierno de Aragón en Bruselas afronta tres grandes retos en su agenda de trabajo: la innovación tecnológica, el desarrollo de la industria de Defensa y las nuevas políticas de cohesión. Así lo ha explicado su directora, María Palacios, en su comparecencia ante la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario de las Cortes de Aragón, a petición de la vicepresidenta del Ejecutivo, Mar Vaquero, y el grupo parlamentario del PSOE.
Palacios ha subrayado que todos los asuntos que se tratan en Bruselas son relevantes, desde la Travesía Central del Pirineo hasta la lucha contra la despoblación, pasando por las políticas de innovación, la PAC, la igualdad o los conflictos en Ucrania y Palestina. No obstante, ha señalado tres áreas prioritarias que requieren especial atención: la innovación tecnológica, el impulso a la industria de Defensa –donde ha situado la TCP– y el futuro de la política de cohesión después de 2027.
Sobre esta última, ha advertido que la situación "no tiene buena pinta", ya que parte de los fondos podrían destinarse a la industria de Defensa, lo que podría afectar a inversiones clave para Aragón. En este contexto, ha destacado la importancia de la participación activa del presidente Jorge Azcón en el Comité de las Regiones, recordando que en 2026 asumirá la vicepresidencia de la delegación española.
La Oficina de Aragón en Bruselas opera como "enlace directo" con los organismos de la UE, haciendo un seguimiento constante de la legislación y estableciendo contactos clave en las instituciones europeas. También se encarga de identificar oportunidades de financiación para las políticas regionales y actúa como punto de referencia para las empresas a través de Aragón Exterior. "Nuestro trabajo en Bruselas es un ejemplo de cómo visibilizar las iniciativas de la Comunidad Autónoma", ha afirmado Palacios.
En relación con el acuerdo UE-Mercosur, la directora ha señalado que los eurodiputados aragoneses están trabajando para que "sea lo menos perjudicial para Aragón", subrayando que es crucial comenzar a trabajar desde ya en la revisión del reglamento europeo de transportes, prevista para dentro de cinco años.
La comparecencia de Palacios ha suscitado un intenso debate entre los grupos parlamentarios. Desde el PSOE, Daniel Alastuey ha resaltado la necesidad de mantener una conexión firme entre Aragón y Bruselas y ha propuesto abrir un debate de fondo sobre los objetivos de la oficina, así como la implementación de una "política de Estado" que garantice la continuidad del trabajo en Europa.
Por su parte, la diputada del PP Ana Marín ha elogiado el papel de Palacios, asegurando que "hoy Aragón tiene peso propio" en la UE, y ha defendido el esfuerzo en materia de Defensa. Sin embargo, ha mostrado su preocupación por la posible falta de alineación entre el Gobierno de Aragón y el Ejecutivo central, lo que podría generar "mensajes contradictorios" en Bruselas.
Desde VOX, Juan Vidal ha insistido en la necesidad de aplicar "políticas de cohesión efectivas" ante la amenaza de que parte de estos fondos se redirijan a la industria de Defensa. También ha cuestionado las acciones de la oficina en defensa de los agricultores aragoneses, en un contexto de crisis del sector agroalimentario y desindustrialización.
José Luis Soro (CHA) ha advertido sobre el impacto del auge de la industria de Defensa y ha preguntado cómo puede Aragón posicionarse como referente en Inteligencia Artificial. Asimismo, ha subrayado la importancia de avanzar en la reapertura del paso ferroviario internacional de Canfranc.
Joaquín Moreno (Aragón-Teruel Existe) ha abogado por que la oficina actúe como "lobby" en Bruselas y ha exigido mayor impulso a infraestructuras como la TCP y el Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Por su parte, Alberto Izquierdo (PAR) ha expresado su preocupación por el impacto del acuerdo UE-Mercosur en la agricultura aragonesa y ha cuestionado la decisión de la UE de destinar parte de los fondos de cohesión a Defensa.
La oficina de la DGA en Bruselas se enfrenta al reto de consolidar la presencia de Aragón en Europa y defender sus intereses en un contexto político y económico cambiante. Según Palacios, la clave está en la proactividad: "Es cuestión de ser activo, de estar en los pasillos y conocer a la gente clave".

