En el Tubo Rural: el pueblo que arrasa con su calle de bares y sus tapas
Gastronomía de primera y ambiente festivo son los ingredientes perfectos para hacer de un destino un lugar de referencia. Lejos del bullicio y precios de las grandes ciudades, esta localidad ha sabido convertir su casco antiguo en un auténtico recorrido gastronómico que no deja indiferente a nadie.
Cada fin de semana, turistas y locales llenan sus calles, moviéndose de bar en bar en busca de las mejores raciones y pintxos. Los visitantes más exigentes encuentran aquí una oferta tan variada como exquisita, con propuestas que van desde lo más tradicional hasta creaciones innovadoras que sorprenden al paladar. Este rincón gastronómico ha ido ganando fama con el tiempo, y sobre todo gracias al boca a boca de la gente.
Jaca es el epicentro de esta propuesta gastronómica única. Convertida en destino predilecto para aragoneses, vascos y navarros, su oferta de bares y restaurantes es tan diversa como su público.
LA RUTA DE LAS TAPAS EN JACA: EL TUBO DEL PIRINEO
Elegir dónde comer en Jaca puede convertirse en un reto para cualquiera que visite este pueblo del Pirineo por primera vez. En el ámbito del tapeo, destacan locales emblemáticos como El Almacén de la Catedral o los desayunos de Equiza. También son muy recomendadas las especialidades del Marboré, La Cocina, 19 Tapas y 550 Vinos o el famoso cocido de montaña del Cobarcho.
Uno de los atractivos de la ciudad es su amplia oferta de vermuts, con Bodegas Langa a la cabeza. Las calles de Jaca se llenan de vida con sus numerosas terrazas y bares, donde locales y turistas disfrutan de un ambiente acogedor y animado. Entre las zonas más populares para tapear, destacan las calles Ramiro I y Ramón y Cajal, así como las plazas de la Catedral y San Pedro, donde cada rincón esconde un secreto gastronómico por descubrir
LOS BARES QUE NO PUEDES PERDERTE EN JACA
Entre la gran oferta de bares y restaurantes de Jaca, hay algunos que se han ganado un lugar especial en el corazón de los visitantes:
- El Pirineo: Conocido como "el sitio de los calamares", es una parada obligatoria para quienes buscan tapas de calidad.
- La Tasca de Ana: Pequeño pero siempre concurrido, terraza con estufas para el invierno y famoso por sus cazuelas y sus icónicas tapas ‘rodolfitos’ y ‘maites’. Su amplia oferta de tapas y raciones es espectacular.
- Bachimala: Ideal para los amantes de las hamburguesas, con una variada carta que incluye croquetas y rollitos de pato.
- La Vermutería: Especializada en aliños y mejillones, ofrece además música en directo en un ambiente único.
- El Rincón de la Catedral: Destaca por sus productos de la tierra, con especial mención a la alcachofa, la borraja y el pulpo.
- Jaizkibel: Un templo de los montaditos y la tortilla casera, perfecto para quienes buscan comida rápida y sabrosa.
- La Cadiera: Cocina pirenaica con platos como chuletón de roya pirenaica o bacalao gratinado con mousse de manzana.
- La Lola: Sorprende con tapas creativas como bacalao gratinado con alioli sin lactosa o huevos de oca con patata confitada y gambón a la plancha.
Jaca ha conseguido consolidarse como un destino gastronómico de referencia, ofreciendo una experiencia culinaria única que combina tradición, calidad y un ambiente inigualable. Su casco histórico se ha transformado en un auténtico ‘Tubo rural’ donde cada bar es una parada obligatoria y cada tapa, un motivo más para volver.

