El MNAC comunica al juzgado de Huesca "incapacidad técnica" para trasladar las pinturas
El Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) ha presentado este lunes en la sede judicial de Huesca una petición de incidente de ejecución, en la que manifiesta su "incapacidad técnica" para cumplir con la orden de traslado de las pinturas murales en el plazo legalmente establecido, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Esta actuación judicial se enmarca en el largo conflicto por la restitución de una serie de obras de arte al Monasterio de Sijena, situado en Villanueva de Sijena, en la provincia de Huesca. Estas obras fueron trasladadas a Cataluña durante el siglo XX en distintas circunstancias, muchas de ellas bajo condiciones controvertidas. En concreto, las pinturas murales de la Sala Capitular del Monasterio son uno de los elementos más disputados en este proceso.
En el escrito presentado por el museo, y tal como se había anunciado tras la reunión del patronato celebrada la semana pasada, se expone además que existe una "imposibilidad de realizar el traslado de las pinturas murales sin ponerlas en riesgo", según ha informado el propio MNAC a través de un comunicado oficial. Estas pinturas son altamente frágiles debido a su estado de conservación y a las técnicas utilizadas para su extracción y conservación hace décadas, lo que hace inviable su transporte sin comprometer su integridad.
El MNAC ha subrayado que los acuerdos adoptados el 16 de junio por parte del patronato para cumplir con la sentencia judicial firme que ordena la devolución de las obras “se están desplegando con total normalidad”, en aquellos casos en los que es técnicamente posible proceder con seguridad.
No obstante, en lo que respecta a las denominadas Pinturas profanas, que también forman parte del conjunto de obras afectadas por este procedimiento judicial, el museo ha manifestado que, desde un punto de vista técnico, su situación es muy diferente. Según el MNAC, estas pinturas "no sufrieron los efectos del incendio" que afectó al monasterio, "no requieren un tratamiento previo de consolidación" y, además, "se encuentran sobre un soporte rígido y plano", lo que facilita su manejo.
Por ello, el museo ha indicado que "los riesgos para su manipulación y traslado son inferiores" en comparación con los de las pinturas murales de la Sala Capitular. En consecuencia, el MNAC está estudiando de forma separada el proceso de reintegración de estas obras, con el objetivo de encontrar una solución que cumpla con los requisitos legales y que, al mismo tiempo, garantice la preservación del patrimonio artístico.

