Vecinos de un pueblo de Huesca alertan del estado de su monasterio: "Se va a ir cayendo si no se remedia pronto"
El monasterio de Nuestra Señora de la Gloria de Casbas (Huesca), uno de los grandes conjuntos monásticos medievales de Aragón, vuelve a situarse en el centro del debate patrimonial tras las advertencias lanzadas por vecinos de la localidad sobre su estado de conservación.
Aunque el inmueble continúa acogiendo visitas culturales, conciertos y actividades puntuales, residentes del municipio han mostrado su preocupación por el deterioro del conjunto monumental y reclaman una mayor implicación institucional para evitar daños irreversibles.
“El monasterio cisterciense del siglo XIII se va cayendo si no se remedia pronto”, señala Cristina Calvo, vecina de Casbas. A su juicio, “la Administración tiene que velar por la parte que es patrimonio y como tal pertenece a toda la sociedad”. Además, solicita a las instituciones que actúen “antes de que sea demasiado tarde”.
Un monasterio clave en la historia de Aragón
El Monasterio de Nuestra Señora de la Gloria de Casbas fue fundado en 1173 por iniciativa de la condesa Oria de Pallars y está considerado uno de los principales exponentes del Císter en Aragón, junto a Monasterio de Veruela, Monasterio de Piedra y Monasterio de Rueda.
Se trata además de un monasterio femenino que durante siglos tuvo un importante peso económico, político y religioso en el territorio. Su iglesia fue consagrada en 1208 y conserva buena parte de su estructura románica original.
Entre sus principales elementos patrimoniales destacan una portada románica del siglo XIII, el claustro gótico, la sala capitular, el refectorio, el coro renacentista tallado en madera de nogal así como distintas dependencias monásticas levantadas a lo largo de nueve siglos de historia.
El conjunto fue declarado Monumento Nacional en 1979 y posteriormente Bien de Interés Cultural. Así, aunque el monasterio es de titularidad privada, al contar con esta catalogación como BIC por parte del Gobierno de Aragón, cualquier intervención relevante necesita autorización de Patrimonio y la administración también tiene capacidad de supervisión sobre su conservación.
De las monjas a una sociedad privada
La última comunidad religiosa abandonó el monasterio en 2004. Posteriormente pasó a manos de la Fundación Progea, que impulsó distintos usos culturales.
Tras el concurso de acreedores de la fundación, el inmueble fue adquirido en 2021 por una sociedad privada, Monasterio de Casbas S.L., integrada por seis socios particulares. La nueva propiedad planteó entonces un proyecto para rehabilitar parte del complejo y convertirlo en un hotel de tres estrellas con 42 habitaciones.
Según explicó entonces uno de sus socios, el proyecto contemplaba una inversión cercana a los tres millones de euros y dependía tanto de la financiación como de la autorización de Patrimonio.
Un monasterio en venta
Sin embargo, el proyecto hotelero no terminó de materializarse y meses después el inmueble volvió al mercado. A finales de 2024 y durante 2025 distintos portales inmobiliarios comenzaron a anunciar nuevamente el monasterio por 3,5 millones de euros como una oportunidad para inversores interesados en turismo patrimonial.
La oferta incluía más de 10.000 metros cuadrados construidos, más de 30.000 metros de superficie exterior y un proyecto hotelero ya diseñado. Por el momento no ha trascendido públicamente ninguna operación de compraventa cerrada ni que el anuncio haya sido retirado definitivamente.
Preocupación vecinal
Mientras el futuro del inmueble sigue sin resolverse, en Casbas crece la inquietud por el estado de conservación del edificio. Los vecinos reconocen que se mantienen algunas zonas no monumentales y que continúan celebrándose actividades culturales impulsadas por la Asociación Valle de la Gloria, pero consideran que eso no basta para garantizar la protección del conjunto.
“Que no se caiga esta casa”, resumen los afectados, haciendo un guiño a las recientes declaraciones de Isaac Claver, presidente de la Diputación de Huesca, en un foto sobre despoblación. En el encuentro, celebrado en Boltaña, Claver aseveraba que "si se nos cae la casa, se vuelve a levantar".
"Este optimismo es muy positivo si se acometen acciones que verdaderamente ayuden, impulsen y lo favorezcan", valora Cristina Calvo, en referencia a dichas declaraciones.
El del Monasterio de Casbas no es el único caso de un bien patrimonial que por un motivo u otro no se mantiene en las condiciones óptimas, llegando incluso, en ocasiones, a suponer un riesgo para los vecinos. Recientemente, se elevó una queja similar en referencia a la abadía de Lasieso, también en la provincia de Huesca.

