Nuevo caso de viruela del mono en Aragón: ya van ocho este año

Zaragoza ha notificado un nuevo caso de viruela del mono esta semana, una enfermedad vírica que sigue activa y que se transmite por contacto estrecho y provoca síntomas como fiebre y erupciones.

Servicio Aragonés de Salud

La ciudad de Zaragoza ha registrado un nuevo caso de viruela del mono (Mpox) a lo largo de esta semana, el octavo en lo que va de año en la comunidad, tal y como ha informado el Gobierno de Aragón en su Boletín Epidemiológico semanal, el medio oficial para estas comunicaciones. 

ORIGEN DE LA ENFERMEDAD

La mpox es una enfermedad vírica poco común pero potencialmente grave, causada por un virus del género Orthopoxvirus, similar al que provocaba la viruela humana, erradicada en 1980. Se identificó por primera vez en humanos en 1970, en la República Democrática del Congo, y hasta hace pocos años era una afección casi exclusiva de ciertas regiones del África central y occidental.

Sin embargo, en mayo de 2022, el virus se propagó con rapidez por países no endémicos, entre ellos España, desencadenando una alerta sanitaria internacional. A diferencia de otras enfermedades exóticas, la viruela del mono ha demostrado su capacidad de transmisión en entornos urbanos y mediante contactos estrechos.

TRANSMISIÓN Y SÍNTOMAS

El contagio se produce principalmente a través del contacto directo con lesiones en la piel, fluidos corporales o superficies contaminadas, como ropa o sábanas. También puede transmitirse por gotículas respiratorias en exposiciones prolongadas, como las que se dan en convivencias estrechas. En los últimos brotes, se ha observado un patrón especialmente vinculado a relaciones íntimas, aunque no se trata de una enfermedad de transmisión sexual en sentido estricto.

Los síntomas comienzan entre cinco y 21 días después del contagio. En una primera fase, el paciente presenta fiebre, dolor muscular, cansancio y una inflamación característica de los ganglios linfáticos. A los pocos días, aparece una erupción cutánea que puede extenderse por todo el cuerpo, con especial incidencia en la cara, las palmas, las plantas y la zona genital. Estas lesiones evolucionan hasta formar costras, que se secan y caen, completando un proceso que puede durar entre dos y cuatro semanas.

En la mayoría de los casos, la enfermedad cursa de forma leve y no requiere hospitalización. No obstante, puede presentar complicaciones en personas con sistemas inmunológicos debilitados, niños pequeños o embarazadas. En algunos casos graves, se ha utilizado tratamiento antiviral con tecovirimat, aunque no está aprobado de forma generalizada.

El brote internacional de 2022 llevó a reforzar medidas de control, incluyendo campañas de vacunación para colectivos de riesgo. La vacuna contra la viruela clásica, que ofrece una protección parcial frente al mpox, ha sido utilizada en estrategias de contención, especialmente entre contactos estrechos y personal sanitario expuesto.

La confirmación de este nuevo caso no implica una situación de alarma, pero sí recuerda que el virus sigue circulando. Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de mantener la vigilancia epidemiológica y actuar con responsabilidad ante la aparición de síntomas compatibles.

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