Las Cortes de Aragón piden reforzar las urgencias hospitalarias ante el aumento de pacientes
La Comisión de Sanidad de las Cortes de Aragón ha aprobado este miércoles una moción presentada por el PSOE que insta al Gobierno aragonés a reforzar los servicios de urgencias hospitalarias con más personal y medios materiales. El objetivo, según el texto aprobado, es “asegurar una atención inmediata, profesional y eficaz a los pacientes con problemas de salud de diversa gravedad”.
La propuesta ha salido adelante con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, salvo Izquierda Unida, que ha optado por la abstención. La iniciativa llega en un contexto de saturación creciente en las urgencias de los hospitales aragoneses, que el año pasado atendieron alrededor de 650.000 casos, una cifra que, según el diputado socialista Iván Carpi, “se estima que aumente entre un 4 y un 5% este año”.
DEBATE POLÍTICO EN TORNO A LOS RECURSOS Y LOS RECORTES
El socialista Carpi ha defendido la moción afirmando que “las urgencias están saturadas” y que “es necesario reforzar los servicios en toda la comunidad y paralizar la disminución de plazas en Zaragoza”. Ha denunciado que “el PP camina en la dirección contraria” y ha citado como ejemplo la decisión de “quitar tres enfermeras en las urgencias de Huesca”.
El texto original también incluía un segundo punto que pedía “paralizar y revertir el progresivo cierre o la reducción de horarios en los puntos de atención continuada de Zaragoza”. Sin embargo, este apartado fue rechazado tras recibir el voto en contra de PP y Vox, y la abstención de IU.
LA RESPUESTA DEL GOBIERNO Y LOS DEMÁS GRUPOS
Desde el Partido Popular, la diputada Susana Gaspar ha reconocido que el Ejecutivo de Jorge Azcón “no está satisfecho con la situación actual”, pero ha defendido que “se han puesto medios para resolver la saturación”. Gaspar ha subrayado que el Gobierno trabaja en un plan consensuado con los profesionales sanitarios, centrado en mejorar la atención al ciudadano y reorganizar los recursos disponibles.
Por su parte, el portavoz adjunto de Vox, Santiago Morón, ha argumentado que la mejora de las urgencias pasa por “potenciar la atención primaria”, diferenciándola de la atención continuada, y ha recordado que “los primeros que cerraron centros de atención continuada en Zaragoza fueron los socialistas”.
Desde Chunta Aragonesista, Isabel Lasobras ha sido tajante: “El cierre de puntos de atención es un recorte político que golpea a los barrios de Zaragoza que menos recursos tienen”. También ha advertido de los efectos colaterales de estas decisiones: “Cuando se reduce la atención primaria, las urgencias se saturan”.
El diputado de Aragón-Teruel Existe, Joaquín Moreno, ha coincidido en la necesidad de reforzar la atención urgente y ha añadido que “bien dotada la atención primaria, podrían resolverse hasta el 80% de los casos”. Asimismo, ha echado en falta una mención específica al transporte sanitario urgente, a pesar de estar externalizado.
Desde Izquierda Unida, Álvaro Sanz ha explicado su abstención señalando que la moción “olvida la prevención” y que los recursos actuales para la atención continuada “no son suficientes”.
UN CONSENSO PARCIAL Y UN RETO PERSISTENTE
El acuerdo alcanzado en la Comisión de Sanidad refleja un amplio consenso político en torno a la necesidad de reforzar las urgencias hospitalarias, aunque persisten las diferencias sobre la gestión y los recortes en atención continuada. Mientras el PSOE insiste en que los servicios están al límite de su capacidad, el Gobierno autonómico defiende que ya ha iniciado medidas para mejorar la situación.
En cualquier caso, la moción evidencia una preocupación compartida: el aumento de la demanda asistencial y la necesidad de garantizar una respuesta ágil, profesional y equitativa en toda la red sanitaria aragonesa, tanto en las capitales como en las zonas rurales donde, como recordó Lasobras, “las urgencias pueden estar a más de una hora de distancia”.

