Pedro Machín (CLENAR): "Hay que acometer reformas estructurales porque, si no, el apagón podría repetirse"
Se cumple una semana del apagón generalizado en la península Ibérica. Durante unas horas, España, excepto los archipiélagos y las ciudades autónomas, se quedaron sin luz por causas que aún se desconocen. Red Eléctrica, la empresa competente, está en el punto de mira por la gestión de un hecho que ha dejado al menos cinco fallecidos.
Este asunto ha vuelto a suscitar un debate en la opinión pública por la rareza de este hecho y de qué manera se puede evitar: la eficiencia de las energías renovables en España y la instalación de plantas nucleares como colchón ante este tipo de situaciones.
HOY ARAGÓN entrevista al presidente del Clúster de la Energía de Aragón para tratar este tema y otros que afectan directamente a la comunidad.
PREGUNTA ¿El apagón se veía venir en España por el sistema eléctrico que tenemos y su distribución? ¿Es posible que vuelva a ocurrir?
Tanto la CNMC como Redeia llevaban tiempo advirtiendo sobre los riesgos operativos asociados a la rápida integración de renovables —especialmente la fotovoltaica— en el sistema eléctrico español. Sorprendentemente, cuatro días después del apagón aún no se conocen oficialmente las causas, pero sí sus consecuencias: en apenas cinco segundos se desconectaron 15 GW de generación.
Es urgente acometer reformas normativas y estructurales: códigos de red adaptados, servicios de red obligatorios y bien remunerados, mayor integración del almacenamiento y mecanismos de flexibilidad. De lo contrario, incidentes como el del 28 de abril podrían repetirse.
¿El sistema energético español es tan frágil como para que se derrumbe y tarde horas en recuperarse?
El sistema energético español no es frágil; se apoya en una infraestructura robusta y en un operador del sistema altamente cualificado. La reposición del servicio tras el apagón del 28 de abril, liderada por Redeia, fue ejemplar y demostró la capacidad técnica del sistema para recuperar la estabilidad en un tiempo razonable.
Sin embargo, la fiabilidad del sistema no depende solo de su robustez, sino también de su capacidad de adaptación. La elevada penetración renovable sin una evolución paralela del marco operativo puede comprometer esa fiabilidad.
¿Tenemos demasiada dependencia en España de las energías renovables?
Las energías renovables no son el problema, son la solución. No existe una “dependencia excesiva”; lo necesario es un sistema preparado para gestionarlas correctamente. La transición hacia un modelo 100 % renovable es posible y deseable, pero requiere condiciones técnicas adecuadas.
España debe incorporar mecanismos que remuneren no solo la energía generada, sino también los servicios al sistema: regulación de frecuencia y de tensión, inercia sintética, capacidad de respuesta ante fallos. La clave es que las renovables participen activamente en la estabilidad del sistema eléctrico.
El acontecimiento del lunes ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de la energía nuclear y el ciclo combinado. ¿Es necesaria su instalación para tener un mayor colchón energético?
Las tecnologías gestionables como la nuclear o el ciclo combinado siguen siendo necesarias como respaldo en momentos de baja generación renovable, hasta que el sistema disponga de suficiente almacenamiento y flexibilidad.
Todas las miradas apuntan a Red Eléctrica. ¿Qué conclusiones se pueden sacar?
Es fundamental mantener la prudencia hasta que concluyan las investigaciones. No obstante, el apagón puso en evidencia ciertas limitaciones de los mecanismos actuales de regulación de frecuencia. La estabilidad del sistema debe ser un compromiso compartido.
Dicen que las consecuencias aún van a tardar en conocerse, pero ¿el hackeo es una opción descartada?
Mientras no concluyan las investigaciones oficiales, no se puede descartar ninguna hipótesis, incluido un posible ciberataque. Aunque Redeia ha indicado que no hubo intrusión en sus sistemas, corresponde al Gobierno confirmarlo con rigor.
Lo realmente importante es que, cualquiera que sea el origen —técnico, humano o externo—, el sistema eléctrico esté preparado para absorber perturbaciones sin comprometer su fiabilidad. Esa debe ser la prioridad.
El Gobierno ha puesto la mirada en las empresas energéticas porque son las que generan la energía. ¿Es una temeridad o tienen parte de razón?
Atribuir la responsabilidad a las empresas generadoras resulta prematuro e injustificado. El incidente subraya la necesidad de revisar reglas de operación y esquemas de protección, y de dotar al sistema de herramientas que impidan que perturbaciones locales se propaguen hasta causar un colapso generalizado.
¿España se debería poner las pilas para mejorar la conexión eléctrica con Francia?
Sin duda. La mejora de la interconexión con Francia es una necesidad estratégica para España y para Europa. Las actuales cuatro líneas transfronterizas permiten un intercambio máximo de 2.800 MW, claramente insuficiente para un sistema tan interdependiente.
El Ministerio para la Transición Ecológica ya ha reclamado su ejecución urgente, pero el avance requiere también mayor implicación por parte de Francia. Aragón, por su ubicación geográfica, está llamada a desempeñar un papel protagonista como corredor energético natural hacia Europa.
Cambiando de tercio, ¿es cierto el consumo abusivo de agua que provocan los centros de datos o hay una cierta histeria al respecto?
Los centros de datos son intensivos en energía, pero también son los primeros interesados en minimizar su huella hídrica: cada metro cúbico (m³) repercute en sus costes operativos y en su licencia social para operar. Por eso la industria ha migrado hacia refrigeración en circuito cerrado, técnicas de free‑cooling que aprovechan el aire exterior y, cada vez más, refrigeración líquida directa prácticamente sin consumo neto.
Para poner su impacto en contexto, el agua que utiliza un gran centro de datos en todo un año equivale a menos de dos días de producción de una refinería o a solo unas horas del consumo de riego agrícola intensivo en España. El supuesto consumo “abusivo” es, en muchos casos, una percepción sobredimensionada.
La oposición al Clúster del Maestrazgo es fuerte en las instituciones y en la ciudadanía. ¿Cree que hay intereses y grupos de presión para que este proyecto no vea la luz?
El Clúster del Maestrazgo se ha convertido en símbolo para ciertos colectivos que, legítimamente, defienden sus posiciones, pero que a menudo difunden informaciones parciales o no contrastadas. La realidad es muy distinta: el 100 % de los municipios donde se ubicarán los aerogeneradores han dado su respaldo formal al proyecto.