La pesca mueve 168 millones de euros en Aragón y mantiene más de 3.500 empleos
La pesca deportiva en Aragón generó en 2024 un impacto de 168 millones de euros, 3.500 empleos y 31 millones en impuestos, consolidándose como un motor clave del turismo y la economía rural.
La pesca deportiva y recreativa se consolida como uno de los motores económicos y sociales más importantes del medio rural aragonés. Un estudio encargado por el Gobierno de Aragón y elaborado por Deloitte revela que esta actividad generó en 2024 un impacto de 168 millones de euros en el PIB autonómico, 31 millones en retornos fiscales y el mantenimiento de 3.544 puestos de trabajo.
UN SECTOR CON GRAN PESO ECONÓMICO
El informe, presentado por el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Manuel Blasco, junto al presidente de la Federación Aragonesa de Pesca y Casting (FAPYC), José Antonio Rodríguez, y el director general de Medio Natural, Alfonso Calvo, destaca que la pesca “actúa como un auténtico motor económico y tractor de empleo”, gracias al gasto directo e indirecto que genera.
El pescador aragonés gasta de media 3.509 euros al año, principalmente en combustible (641 euros), material técnico (598 euros), equipamiento y accesorios (456 euros) y campeonatos o formación. Este consumo recurrente beneficia a sectores como el comercio local, la hostelería, el transporte y el turismo rural, evidenciando el efecto dinamizador que la pesca tiene sobre el territorio.
IMPACTO EN EL TURISMO Y EL MEDIO RURAL
El gasto medio anual en alojamiento, restauración y ocio asciende a 441 euros por pescador, lo que supone una inyección de 24,5 millones de euros al sector turístico aragonés. A esto se suman los 33 millones vinculados al uso de vehículos y desplazamientos, y los 63 millones generados por la compra de material especializado.
El estudio apunta a que Aragón es un destino de referencia para los aficionados a la pesca, tanto por la riqueza de sus ríos y embalses como por su oferta turística asociada. De hecho, el 89% de los pescadores residen en la comunidad y el resto procede principalmente de Cataluña, Comunidad Valenciana, Navarra y Madrid.
PERFIL Y HÁBITOS DE LOS PESCADORES
Según los datos, el 97% de los practicantes son hombres, con una edad media de 49 años, y más del 70% lleva más de una década pescando. En promedio, cada aficionado realiza 32 jornadas al año, con preferencia por los enclaves del Pirineo y el Sistema Ibérico. Su principal motivación es el contacto con la naturaleza (68%), seguida del interés deportivo (21%) y la convivencia social (11%).
En 2024 se emitieron más de 55.000 licencias autonómicas e interautonómicas y 4.600 federativas, lo que confirma el fuerte arraigo de esta práctica en Aragón. Las tiendas de pesca también contribuyen al dinamismo del sector, con una facturación media de 130.000 euros anuales y un papel esencial como puntos de asesoramiento técnico.
APORTE FISCAL Y PROYECCIÓN DE FUTURO
La pesca aportó 31 millones de euros en impuestos —principalmente IVA, IRPF e Impuesto de Sociedades—, contribuyendo a la sostenibilidad de las finanzas públicas. En total, la actividad movilizó 182 millones de euros en gasto agregado, con una incidencia directa sobre comercios, hostelería, piscifactorías, guías y empresas de servicios turísticos.
El informe también evalúa el impacto digital de la marca Fishing Aragón, que registró más de mil menciones en redes sociales y un 88% de sentimiento positivo, reforzando la imagen de Aragón como destino de naturaleza, sostenibilidad y pesca responsable.
Desde el Ejecutivo autonómico destacan que, al igual que la caza, cuya actividad mueve 258 millones de euros al año, la pesca representa una palanca económica y social clave para la comunidad. “El vino, el turismo, la caza y la pesca son parte del ADN aragonés, sectores que unen territorio, empleo y sostenibilidad”, subrayan desde el Departamento de Medio Ambiente y Turismo.

