El PIB de Aragón aumenta un 2,9% anual en los primeros meses de 2025

Aragón crece un 2,9% en el primer trimestre de 2025, liderando el ritmo económico en España pese a la desaceleración mundial impulsada por la inestabilidad geopolítica y comercial.

El PIB de Aragón aumenta un 2,9% anual en los primeros meses de 2025 ./ Foto: Ayuntamiento de Pedrola
El PIB de Aragón aumenta un 2,9% anual en los primeros meses de 2025 ./ Foto: Ayuntamiento de Pedrola

La economía mundial ha comenzado 2025 envuelta en una creciente incertidumbre que afecta a mercados financieros, cadenas de suministro y previsiones de crecimiento. Según recoge el último Boletín Trimestral de Coyuntura, las perspectivas económicas internacionales se han deteriorado notablemente durante el primer semestre del año, como consecuencia directa de las políticas económicas erráticas impulsadas por la nueva administración estadounidense presidida por Donald Trump.

La vuelta a la imposición de barreras comerciales, el incremento de aranceles y las amenazas de represalias por parte de potencias globales han provocado una revisión a la baja generalizada de las previsiones de crecimiento económico. Tanto la OCDE como el FMI han ajustado sus cálculos en los últimos meses. La OCDE, en su informe del 3 de junio, estima que el crecimiento mundial caerá del 3,3% en 2024 al 2,9% tanto en 2025 como en 2026, una cifra calificada como históricamente baja.

Los efectos de esta desaceleración serán más intensos en países como Estados Unidos, Canadá, México y China, mientras que en otras regiones, incluido el entorno europeo, el ajuste será algo más moderado. En este escenario, los riesgos se sitúan claramente a la baja, con la posibilidad de un mayor aislamiento económico, inflación más persistente de lo esperado y políticas monetarias más restrictivas que frenen aún más el crecimiento. Frente a este panorama global, la economía aragonesa muestra un comportamiento notablemente resistente.

ARAGÓN LIDERA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN ESPAÑA

Durante el primer trimestre de 2025, el Producto Interior Bruto (PIB) de Aragón registró un crecimiento del 2,9% interanual, situándose ligeramente por encima de la media nacional, que se situó en el 2,8%. En un contexto de enfriamiento internacional, este ritmo es especialmente destacable y refleja la buena dinámica de la demanda interna y la resiliencia del tejido productivo regional.

Este crecimiento no es un fenómeno aislado, sino que va acompañado de una evolución positiva del mercado laboral. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística, el empleo en Aragón creció un 0,8% interanual, y la tasa de paro se redujo hasta el 8,3% de la población activa, una de las cifras más bajas del país. En contraste, la media nacional se mantiene en un 11,4%.

Estos datos reflejan la capacidad de la economía aragonesa para mantener el dinamismo incluso cuando el entorno externo es claramente desfavorable.

INFLACIÓN MODERADA Y CONSUMO ESTABLE

Uno de los principales desafíos para las economías desarrolladas sigue siendo la evolución de los precios. En Aragón, la inflación se aceleró transitoriamente durante los meses de invierno, con una tasa media del 2,8%, impulsada sobre todo por el alza de los precios de la energía.

No obstante, la tendencia se ha moderado con la llegada de la primavera. En mayo, la inflación se situaba en el 2,2% anual en Aragón, frente al 2,0% de la media nacional. Más significativo aún es el comportamiento de la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos no elaborados—, que durante el primer trimestre se ha estabilizado en el 2,2% anual, tanto en Aragón como en el conjunto del país.

Esta contención de precios, combinada con la mejora del empleo y el buen pulso del consumo interno, ha permitido a la economía aragonesa mantener una senda de crecimiento sólida y equilibrada.

SEGUNDO TRIMESTRE: MANTENIMIENTO DEL CRECIMIENTO CON MAYOR CAUTELA

Los primeros indicadores de actividad correspondientes al segundo trimestre de 2025, aunque todavía provisionales, sugieren que tanto la economía aragonesa como la española mantienen un tono dinámico, aunque algo menos vigoroso que en los tres primeros meses del año. La situación geopolítica global, las tensiones comerciales y la ralentización en grandes economías como Estados Unidos y China continúan generando incertidumbre, lo que podría traducirse en una ligera pérdida de impulso en los próximos meses.

A pesar de ello, la demanda interna sigue siendo el principal motor del crecimiento regional. El buen comportamiento del mercado de trabajo, la moderación de la inflación y la estabilidad de las finanzas públicas han creado un entorno favorable para el mantenimiento de la actividad económica.

Comentarios