Ni la Raca ni Canal Roya: una de las pistas de esquí aragonesas más difíciles del mundo
En el ranking mundial de pistas de esquí difíciles se ha colado una de Aragón. No se trata ni de la Raca ni de Canal Roya. Es, según los esquiadores, la Zapatilla. Situada en la estación de Candanchú, en el Pirineo aragonés, esta pista es considerada como una de las de mayor dificultad del mundo.
Conocida como Tubo de la Zapatilla, tiene una pendiente que desafía la gravedad y vistas a la Peña Foratata. Es una pista negra perfecta para quienes buscan emociones fuertes. Está situada entre Loma Verde y la Muralla de Tortiellas. Con una inclinación del 90%, la pista se va cerrando entre dos paredes de roca a medida que se avanza. Históricamente, la Zapatilla ha sido considerada como uno de los descensos de mayor dificultad en una estación de esquí del territorio español.
OTRAS PISTAS DE ESQUÍ DIFÍCILES EN ARAGÓN
Otras de las pistas de esquí difíciles en Aragón son el Bosque, en Panticosa. Serpentea entre los árboles, envolviendo al esquiador en un entorno natural incomparable. Su trazado técnico añade emoción a la experiencia, convirtiéndola en la opción ideal para quienes disfrutan combinando esquí y exploración.
El Escarra, en Formigal, es otra opción para quienes buscan adrenalina. Famosa por su terreno variado, esta pista ofrece descensos intensos y curvas desafiantes que pondrán a prueba tu destreza. El acceso es cómodo gracias a un remonte del mismo nombre, ubicado en la zona de Izas. Con una inclinación pronunciada a lo largo de casi un kilómetro, aquí la coordinación y el espíritu aventurero son esenciales.
Los esquiadores que quieran mejorar su técnica en un entorno exigente pueden lanzarse por el Estrimal, en Panticosa. Esta pista combina tramos sencillos y otros más complejos, lo que la hace perfecta para grupos con distintos niveles. Al igual que El Bosque, desciende hasta una cota baja, por lo que solo es recomendable cuando la nieve está en buenas condiciones.
El Tubo de la Glera, ubicado en la zona de Anayet (Formigal), es el sueño del freeride. Este área es el paraíso para los amantes del snowboard y el esquí fuera de pista. Un auténtico lienzo en blanco donde cada uno traza su propio camino en la nieve, con espacio suficiente para disfrutar en grupo. Finaliza en la exigente pista negra de Brocuso.
PISTAS DE ESQUÍ DIFÍCILES EN EL MUNDO
Fuera de las fronteras de Aragón, entre las pistas de esquí más difíciles del mundo está Christmas Chute, en Alaska. Sus primeros metros pueden llegar a alcanzar el 80% de inclinación. Se encuentra a 40 kilómetros de Anchorage, la capital del país, en la estación de Alyeska.
Destaca también, Escornacabres, en Baqueira Beret; Laguna de las Yeguas, en Sierra Nevada (Granada); Harakiri (Austria); Le Tunnel, en los Alpes franceses; o Delirium Dive, en la estación de Sunshine Village (Canadá).

