Podemos, fuera de las Cortes de Aragón; IU-Sumar resiste pero mantiene un único diputado
La izquierda alternativa sale de la noche del 8-F con un mapa muy distinto al de 2023. Con el escrutinio cerca de finalizar, Podemos-AV se queda sin representación en las Cortes de Aragón, mientras que IU–Movimiento Sumar logra conservar un solo escaño, gracias a su rendimiento en Zaragoza, donde supera por poco el listón de entrada.
Del escaño de 2023 al “cero” en 2026
El dato más contundente es el de Podemos-AV: pasa de 1 diputado en 2023 a 0 en 2026, con 5.807 votos (1,0%) en el conjunto de Aragón. En las anteriores autonómicas había obtenido 26.923 votos (4,0%) y sí logró escaño.
La caída no se explica solo por el descenso en votos, sino por el funcionamiento de la ley electoral aragonesa: el reparto de escaños se realiza por provincias y solo participan en la distribución aquellas candidaturas que alcanzan al menos el 3% de los votos válidos en cada circunscripción. Con un 1% regional, Podemos queda lejos de ese umbral en cualquiera de las tres provincias.
IU–Sumar aguanta: un escaño “por Zaragoza”
En paralelo, IU–Movimiento Sumar resiste en la Cámara, pero sin crecer: mantiene 1 diputado, con 17.869 votos (2,9%) en Aragón.
El detalle provincial ayuda a entender por qué entra pese a quedarse en el 2,9% autonómico: en Zaragoza alcanza el 3,2%, suficiente para superar la barrera del 3% en esa circunscripción y participar en el reparto, lo que termina traduciéndose en un escaño. En Huesca y Teruel, en cambio, ni siquiera aparece entre las fuerzas con representación en el recuento provincial, dominado allí por PP, PSOE, Vox y CHA (y en Teruel también por Existe).
La fragmentación castiga y el “listón” provincial decide
La foto final refuerza una idea clásica de la política aragonesa: la provincia manda. En un sistema con circunscripciones desiguales y umbral mínimo provincial, pequeñas diferencias de voto pueden convertirse en todo o nada. Esto se ve también en fuerzas que se han quedado cerca, como SALF, que suma 16.616 votos (2,7%) y no obtiene escaño; su rendimiento, aunque llamativo, se queda por debajo de los requisitos efectivos para entrar en el reparto.
En este contexto, el hundimiento de Podemos y la supervivencia mínima de IU–Sumar consolidan un bloque de izquierdas donde CHA crece con claridad (pasa a 6 escaños) y el PSOE queda como principal fuerza del espacio, mientras la izquierda estatal a la izquierda del PSOE queda reducida a una sola acta..
Un Parlamento más concentrado
El resultado deja unas Cortes con menos actores relevantes y un reparto más concentrado en las fuerzas principales. A falta del cierre definitivo del escrutinio y del recuento general posterior, la tendencia es nítida: Podemos desaparece del hemiciclo y IU–Sumar se mantiene con un papel muy limitado, condicionado además por su implantación esencialmente zaragozana.