Evitan que una Policía Nacional sea trasladada para así cuidar a su hijo enfermo en Zaragoza
Una mujer policía, casada y con dos hijos de once y siete años de edad, ha vivido estos últimos meses una situación muy complicada. Ella es funcionaria de Policía Nacional y trabajaba en Zaragoza, y su marido por motivos laborares no puede ayudar a su familia entre semana como le gustaría.
El hijo menor de ambos sufre T.E.A., Trastorno del espectro Autista, y tiene reconocido un grado de discapacidad del 33%. Para el cuidado de los menores, en especial del niño, apenas tiene familiares en los que apoyarse.
El pequeño no puede tener la atención necesaria que requeriría un niño con su perfil, dada su situación física y médica. El único sustento de esta policía para el cuidado de los hijos es ella y su trabajo, destinada por comisión de servicios en Zaragoza.
Al conocer su traslado forzoso a la Comisaría de Lérida emprendió una batalla legal en los tribunales, bajo el amparo del sindicato JUPOL y su abogado, Marco Antonio Navarro. Explicó al juez que el único sustento diario de los niños era ella y resultaba muy importante seguir destinada en comisión de servicios en Zaragoza.
Para reforzar dicha reclamación, presentó numerosos informes médicos al respecto del menor, y su crecimiento e interés superior del pequeño. Informes tanto del servicio de Psiquiatría infantil del Salud, como del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón y la Fundación Atención Temprana, Autismo de Aragón.
En dichos documentos explicaba que era imprescindible para el correcto desarrollo del menor, “una estabilidad tanto académica como familiar y de vivienda". Los informes añadían que los cambios de rutinas, en estos menores, suponen una imposibilidad de avance y a veces incluso retrocesos, que dificultan un buen desarrollo futuro para poder alcanzar una vida normalizada.
Según los responsables del servicio especialista del Salud de Aragón, el pequeño necesita de manera urgente una estabilidad geográfica. De ahí que sea importante evitar traslados y que el pequeño siga en el mismo entorno.
Finalmente, las alegaciones legales del sindicato Jupol de Policía Nacional han conseguido detener el traslado a la Comisaría Provincial de Lérida, después de que la Dirección General de la Policía le denegase la prórroga de esta comisión de servicio que mantiene la funcionaria desde el pasado mes de junio de 2022 para el cuidado de su hijo enfermo.
Su incorporación a la Comisaría de Lérida era inminente
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha estimado la medida cautelarísima solicitada por el sindicato JUPOL con cierta urgencia ya que la recurrente debía marcharse a su nuevo destino estas próximas fechas. " Apreciamos que efectivamente existe urgencia en la decisión cautelar que se nos solicita, pues la actora debería abandonar en breve su puesto de trabajo en Zaragoza e incorporarse a Lérida", decía la sentencia del TSJA.
Dice el Tribunal que se aprecia con claridad "un evidente perjuicio, a la familia de la actora y a su hijo, si el traslado debe hacerse en estas fechas, o en fechas recientes, en cualquier caso en mitad del curso escolar".
De ahí que suspenda el cese en su puesto de trabajo y mantenga la comisión de servicio a la agente de la Policía Nacional en la Jefatura Superior de Policía de Aragón, tal y como había solicitado la funcionaria en agosto de este mismo año.
Un regalo de navidad para la familia de esta funcionaria de Policía Nacional que, gracias a la acción de JUPOL y del letrado Marco Navarro, ha conseguido poder mantener su puesto de trabajo en Zaragoza y seguir siendo el sustento físico y moral, en especial, de su hijo menor.

