El polígono de Zaragoza que es un chollo para echar gasolina
Todos nos asustamos en 2022, dónde el precio de la gasolina alcanzó topes históricos en Aragón y en el resto del país, llegando a costar 1,844 euros por litro. Ahora, a pesar de estar regresando a una tendencia alcista según los expertos, podemos elegir ciertas opciones que abaraten un poco más la cuenta final de repostar en la gasolinera. Para ello, no hay mejor lugar que un polígono en concreto situado a escasos 10 minutos de la capital aragonesa.
LAS GASOLINERAS MÁS BARATAS ESTÁN EN PLAZA: COSTCO, BONÁREA Y FAMILY ENERGY
En el entorno del polígono de PLAZA, especialmente cerca del centro comercial que allí se ubica, se agrupan tres de las gasolineras más económicas de Zaragoza: Costco, BonÁrea y Family Energy. Sus precios, según los últimos datos oficiales del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica, son notablemente más bajos que los de otras estaciones tradicionales.
Costco destaca por ofrecer gasolina a 1,388 €/l y diésel a 1,288 €/l, aunque estos precios pueden verse aún más reducidos para quienes se hacen socios, gracias a un descuento del 20%. En BonÁrea, los precios son todavía más bajos: 1.287 €/l para la gasolina y 1.195 €/l para el diésel. Pero la más competitiva en este momento es Family Energy, que marca 1.279 €/l en gasolina y 1.189 €/l en diésel. Estas cifras hacen que repostar en PLAZA se haya convertido en una estrategia habitual para muchos zaragozanos y transportistas.
¿POR QUÉ SON TAN BARATAS ESTAS GASOLINERAS Y ES SEGURO UTILIZARLAS?
Aunque todavía hay conductores que desconfían de las estaciones ‘low cost’, lo cierto es que la calidad del combustible está garantizada en todo el territorio español. Todos los carburantes deben pasar por un proceso de homologación estatal, y su origen es común: Exolum (anteriormente conocida como la Compañía Logística de Hidrocarburos). Es decir, la gasolina o el diésel que se vende en una estación tradicional es, esencialmente, el mismo que el de una ‘low cost’.
La diferencia principal radica en los aditivos. Las grandes marcas suelen incorporar compuestos adicionales que optimizan el rendimiento del motor o reducen las emisiones, mientras que las estaciones de bajo coste prescinden de estos añadidos para abaratar el producto. Esto no implica que el combustible sea perjudicial para el vehículo, pero sí que puede tener un menor efecto protector o limpiador en el sistema del motor.
Además, estas gasolineras reducen costes operativos prescindiendo de personal en muchas ocasiones, automatizando los procesos y ajustando su infraestructura. También suelen adquirir combustible en función del mercado diario, comprando a los distribuidores más económicos en cada momento, lo que les permite ofrecer precios más ajustados al público.

