El Gobierno aragonés finaliza el curso académico sin unos presupuestos y con nuevo PSOE enfrente
Los representantes de la política aragonesa ya han cogido el bañador y la sombrilla tras finalizar el curso académico. Con un horizonte en el que cada vez se vislumbra más un periodo electoral, el Gobierno de Aragón, dirigido por el Partido Popular, saca pecho de una gestión en el que los datos económicos y laborales respaldan la gestión, pero sigue marcado a fuego que están al frente de la DGA sin unos presupuestos aprobados y con Vox de la mano de manera indirecta.
Por otro lado, el PSOE se marcha de veraneo con una cara nueva pero conocida por los ciudadanos. Pilar Alegría tomó el relevo de Javier Lambán e hizo una limpia de todos los 'antisanchistas'. Una maniobra un tanto delicada en la que ella sigue estando en el centro de la diana por ser la portavoz del Gobierno de España, liderado por Pedro Sánchez. El líder del Ejecutivo central esparció a muchos de sus discípulos para liderar el partido en sus tierras y parece que lo barato le está saliendo caro, según las encuestas.
El Gobierno regional sigue sustentado por una minoría en las Cortes que, con los partidos minoritarios, no es suficiente, y tiene que tirar de la moneda de Vox para sacar medidas adelante. Una moneda con un precio más caro. La migración es el muro que divide al PP y a Vox y es la línea roja que Jorge Azcón, presidente de la comunidad, no está dispuesto a traspasar. Pese a que en este curso académico, otras comunidades como la valenciana o la murciana han tragado con las peticiones de la ultraderecha, desde la DGA tienen claro que el paraguas de los presupuestos de 2024 protegen la gestión del Ejecutivo autonómico.
Son conscientes de la coyuntura, y fuentes del Gobierno de Azcón dicen que están "obligados" a sacar los de 2026. Los presentarán a finales de 2024 y los pondrán encima de la mesa de Vox para que se retraten: aceptas y avanza la legislatura o no firmas y pones en relieve la inestabilidad parlamentaria y das alas a la izquierda.
A pesar de ello, el no tener unos presupuestos aprobados, que es la obligación de todo gobierno, confirma una imagen de un Ejecutivo poco respaldado por la Cámara y, en el caso de Aragón, no puedes sacar adelante una de tus medidas estrella como es la bajada de impuestos. Ya lo anunció el presidente en el Debate sobre el Estado de la Comunidad y, medida que fue apoyada por Vox, pero la falta de unos presupuestos hace que no pueda ver la luz.
No obstante, al Gobierno de Aragón le ha venido buena cosecha este año. Han florecido nuevas inversiones por valor de unos 50.000 millones de euros, la llegada de grandes empresas como Microsoft o Amazon Web Services y parece que va a haber unos nuevos vecinos al barrio con la llegada de la empresa china CATL a la capital aragonesa. Los centros de datos y el DAT Alierta, el centro tecnológico que se levantará en los próximos años, ha sido la seña de identidad del Gobierno.
Los datos laborales y económicos sirve al Gobierno de Aragón como escudo de defensa ante los ataques de la oposición. 623.800 ocupados, la cifra más alta desde 2008, un paro que se sitúa en el 7,64% y la Cámara de Comercio de Zaragoza estima un crecimiento del 2,4% en la comunidad en este año.
No obstante, también hay plantas que se pudren en el huerto. La vivienda sigue siendo la principal preocupación para la ciudadanía, La falta de oferta y unos precios poco accesibles han hecho que el consejero en esta materia, Octavio López, anuncie la construcción de pisos para los próximos años.
Otro de los asuntos en el que confrontan entre el Gobierno regional y nacional es en el reparto de migrantes. Aragón no tiene capacidad para acoger y parece que en las próximas semanas llegarán una nueva oleada de menores no acompañados. Dicen que el reparto es "autoritario" y ponen el foco en Cataluña por su falta de solidaridad.
La financiación autonómica tampoco ayuda a que el temporal se calme. Pese a que lo utilicen desde la Aljafería como arma arrojadiza, es un asunto que no va a llegar a buen puerto por la falta de acuerdo. Aragón exige más dinero atendiendo a sus características y solicitan que se incluya la despoblación y la orografía para que la comunidad salga más beneficiada de las arcas de todos.
Al Gobierno ya se le va poniendo cara de elecciones autonómicas y no será sorprendente si Azcón mueve a la reina en el tablero de ajedrez para anunciar un adelanto electoral y que al resto de partidos les obligue a mover sus piezas. Una jugada de Sánchez en la Moncloa mirando a los resultados de Andalucía y Castilla y León pueden provocar temblores en la DGA.

