Este pueblo de Aragón es el más cercano a la playa: la tiene a menos de 90 km
Cuando se piensa en Aragón, rara vez se asocia con el mar. Sin embargo, Beceite, una encantadora localidad del Matarraña turolense, rompe con todos los esquemas. Situado en plena naturaleza, este municipio se encuentra a tan solo 85 km en línea recta y 95 km por carretera de l’Ametlla de Mar, una de las playas más tranquilas y naturales de la provincia de Tarragona. Así, se convierte en el pueblo de Aragón más cercano al mar. La cercanía permite planear una escapada que combine naturaleza de montaña y baño mediterráneo sin recorrer largas distancias.
BECEITE, MONTAÑA Y RÍO EN UN ENTORNO DE ENSUEÑO
Con poco más de 500 habitantes, Beceite está enclavado en los Puertos de Beceite, un conjunto montañoso que ofrece paisajes espectaculares y rutas de senderismo que atraen a excursionistas de toda España. Entre sus atractivos más visitados está el Parrizal, un sendero de pasarelas sobre el río Matarraña que lleva a los estrechos más famosos de la comarca, con paredes verticales y aguas cristalinas que invitan al baño.
El casco urbano de Beceite, declarado conjunto histórico, conserva la esencia de la arquitectura popular aragonesa, con portales, casas solariegas y restos de murallas medievales. Además, sus pozas naturales, como las del río Ulldemó, son una alternativa perfecta para refrescarse en verano si no se quiere bajar hasta la playa.
L’AMETLLA DE MAR, LA COSTA MÁS CERCANA A ARAGÓN
A menos de 90 minutos en coche desde Beceite, l’Ametlla de Mar ofrece al visitante playas de aguas limpias, calas de roca entre pinares y un ambiente pesquero auténtico. Se trata de una de las localidades costeras más valoradas de Tarragona, con más de 30 calas protegidas por vegetación mediterránea y muy frecuentadas por familias aragonesas en verano.
Además de su costa, este municipio destaca por una gastronomía centrada en el pescado fresco y el atún rojo, con rutas marinas, salidas en barco, buceo y senderismo litoral. Su conexión rápida por carretera con la comarca del Matarraña la convierte en un complemento perfecto para quienes veranean en el interior y no quieren renunciar a un día de playa.

