El "cero" socialista: los pueblos de Aragón donde el PSOE no logró ni un voto
El escrutinio al 100% deja una imagen extrema en la Aragón más despoblada: en municipios con censos mínimos, el PSOE se queda sin una sola papeleta mientras Vox se impone con claridad y el PP se consolida como segunda fuerza. Una radiografía de voto hiperconcentrado donde cada sufragio cambia el relato.
En el mapa electoral de Aragón hay un puñado de municipios tan pequeños que cada papeleta pesa como un bloque. Y aun así, el escrutinio deja una fotografía llamativa: varios pueblos han cerrado la noche sin un solo voto para el PSOE, una rareza estadística que solo se da en localidades con censos mínimos y una participación muy concentrada.
Los datos —con el 100% escrutado— sitúan este “cero socialista” en Veguillas de la Sierra, Alpeñés y Almohaja, todos ellos en la provincia de Teruel. En estos enclaves, el voto se ha polarizado entre Vox y PP, y en algunos casos se ha repartido en pequeñas bolsas hacia otras siglas.
En Veguillas de la Sierra, Vox arrasa con el 64,70% de los sufragios, frente al 17,64% del PP. La tercera fuerza es IU–Movimiento Sumar, con un 5,88%, en un reparto que deja al PSOE fuera incluso del marcador de resultados. En términos políticos, el mensaje es claro: en un municipio diminuto, la derecha y la ultraderecha concentran prácticamente todo el espacio útil.
Alpeñés dibuja una escena parecida: Vox vuelve a ser primero con el 52,38%, seguido por el PP con el 23,80%. En tercer lugar aparece Existe con el 9,52%. De nuevo, el PSOE no obtiene ningún apoyo, lo que refuerza la idea de que en determinadas zonas rurales el voto socialista no solo cae, sino que directamente desaparece.
El caso más nítido es Almohaja, donde se explicita ese cero: Vox logra el 57,14%, el PP el 42,85% y el PSOE se queda en 0,00%. Es el ejemplo más “puro” de concentración del voto: dos opciones y ninguna grieta para el resto.
En la captura de resultados aparece también Valdecuenca, pero aquí conviene matizar: sí figura voto socialista. Vox encabeza el municipio con el 43,75%, por delante del PP (18,75%) y del PSOE (12,50%). No es un “cero”, pero sí retrata otra realidad igual de relevante: incluso cuando el PSOE entra en la tabla, lo hace con un apoyo muy reducido, en un contexto donde Vox domina y el PP compite por el segundo puesto.
¿Por qué ocurren estos resultados? En pueblos con poca población, la política se vuelve casi aritmética: un cambio mínimo de preferencias —o simplemente que unas pocas personas no voten— puede borrar a un partido del mapa. Aun así, el patrón no deja de ser significativo: Vox aparece como primera fuerza en los cuatro municipios mostrados, y el PSOE queda fuera en tres de ellos y en el cuarto queda muy lejos del liderazgo. Una microfotografía, sí, pero con una lectura evidente: en algunos rincones de la Aragón más pequeña, la izquierda no solo pierde… directamente no está.