La inhóspita ruta de 9 km del Pirineo aragonés entre un embalse, una cascada y un valle glaciar

Esta ruta conecta el pueblo de Sallent de Gállego con el embalse de La Sarra
Ruta de 9 km del Pirineo aragonés entre un embalse, una cascada y un valle glaciar / WikiLoc
Ruta de 9 km del Pirineo aragonés entre un embalse, una cascada y un valle glaciar / WikiLoc

Entre los rincones menos conocidos y más impresionantes del Pirineo oscense, hay un particular recorrido de apenas nueve kilómetros que combina todo lo que cualquier amante de la montaña busca: agua cristalina, bosque frondoso, cumbres majestuosas y el sonido constante del río como telón de fondo. Se trata del camino que une el pueblo de Sallent de Gállego con el embalse de La Sarra, siguiendo el curso del río Aguas Limpias en pleno Valle de Tena

UN PASEO DE IDA Y VUELTA CON ESENCIA PIRENAICA

El itinerario arranca en el mismo Sallent de Gállego, a 1.300 metros de altitud, uno de los pueblos con más carácter del Alto Aragón. Desde el borde del casco urbano, el sendero sigue fiel al cauce del Aguas Limpias, atravesando zonas boscosas y tramos abiertos donde las vistas se abren a los gigantes de piedra que rodean el valle.

El primer tramo del recorrido (unos seis kilómetros) es un suave ascenso hasta llegar al embalse de La Sarra, un lago artificial cuyas aguas turquesas contrastan con el verde intenso del entorno. Un vez aquí, se puede continuar bordeando el embalse por el lado izquierdo, sin cruzar el primer puente, hasta llegar a un segundo paso que sí se cruza. Esto permite cerrar el círculo y comenzar el regreso al punto de partida.

Embalse de La Sarra / Valle de Tena
Embalse de La Sarra / Valle de Tena

UN ENTORNO MOLDEADO POR LOS GLACIARES Y EL AGUA

El río Aguas Limpias baja directamente de los ibones de las cumbres, arrastrando frescura y pureza en cada paso del caudal. Su murmullo es constante, incluso en verano, cuando más se agradece la sombra y la humedad del bosque. A medida que se avanza, se percibe cómo el paisaje ha sido tallado por antiguos glaciares: valles en U, morrenas y picos afilados vigilan el paso tranquilo de los senderistas.

Es fácil dejarse llevar por los detalles de esta bonita caminata, pudiendo ver vuelos de los quebrantahuesos de la zona o rasguidos de las marmotas que habitan en el río Aguas Limpias. 

LA PARADA EN LA SARRA Y LA SORPRESA DE 'EL SALTO'

Una vez alcanzado el embalse (y tras disfrutar de sus aguas desde diferentes ángulos al bordearlo), se inicia la segunda parte de la ruta, el viaje de vuelta. Justo donde comienza la subida hacia el refugio de Respomuso, hay un desvío bien señalizado que invita a iniciar el regreso hacia Sallent. En este tramo, un pequeño desvío lleva a uno de los lugares más fotogénicos del día: la Cascada de El Salto. Una cortina de agua que, dependiendo de la época, ruge con más o menos fuerza, pero que siempre regala una pausa refrescante.

Cascada El Salto, Sallent de Gállego / Valle de Tena
Cascada El Salto, Sallent de Gállego / Valle de Tena

Desde ahí, se retoma el camino principal, que desciende poco a poco entre antiguos huertos, pequeños prados y las piscinas municipales de Sallent, antes de reencontrarse con el núcleo urbano.

IDEAL PARA TODOS LOS NIVELES Y EDADES

Una de las virtudes de esta ruta es su versatilidad. Con una distancia total de unos 9 kilómetros y un desnivel asumible, es perfecta para senderistas de nivel medio, familias con niños, parejas o incluso personas mayores con buena movilidad. También es apta para perros, siempre que se respete la normativa del entorno.

No hay pasos técnicos ni zonas complicadas, aunque siempre conviene llevar calzado adecuado, agua suficiente, algo de comida y comprobar el parte meteorológico antes de salir de casa. 

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