El sector de los supermercados propone más flexibilidad para abrir los festivos en Aragón
El sector de la distribución alimentaria en Aragón ha puesto sobre la mesa la propuesta de un modelo de apertura en festivos más flexible y adaptado a las necesidades reales de los consumidores en todo el territorio. Así lo ha defendido este miércoles el presidente de la Asociación de Supermercados de Aragón (ASUPAR), José María de Lasala, en su comparecencia ante la Comisión de Economía de las Cortes de Aragón.
La intervención de Lasala ha ido acompañada del respaldo de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), y ambos representantes han coincidido en la necesidad de revisar la actual normativa que regula los días de apertura autorizada en festivos. Según han argumentado, el objetivo no es otro que ofrecer un servicio más eficaz, especialmente en un contexto en el que el consumo y los hábitos de compra han cambiado notablemente.
“Queremos un modelo en el que todos los actores implicados (trabajadores, empresas y consumidores) se sientan cómodos. No se trata de abrir por abrir, sino de responder a la demanda real del consumidor, sin perjudicar al pequeño comercio ni a los derechos laborales”, ha subrayado Lasala.
Desde el sector insisten en que no están promoviendo un modelo “aperturista” en términos absolutos. “Sabemos que abrir más días no implica que se consuma más comida. No pretendemos eso. Pero sí es necesario que la ley contemple más flexibilidad para gestionar de forma eficiente picos de demanda como los vividos durante la pandemia o, más recientemente, durante el apagón eléctrico del 28 de abril”, ha explicado el presidente de ASUPAR.
Una de las principales propuestas presentadas por el sector es la ampliación del número de festivos en los que se permite abrir, con la posibilidad de que cada empresa decida cuáles son más adecuados para su modelo de negocio y su área geográfica. Esta medida, aseguran, permitiría una mejor planificación interna, una mayor previsibilidad para los empleados y una atención más homogénea en todo el territorio aragonés, incluyendo las zonas rurales.
Durante la sesión, la diputada del Partido Popular, María Navarro, ha mostrado su apoyo a una posible reforma de la ley. “No se trata solo de Zaragoza. Hay que pensar en los pueblos de Aragón, donde este servicio es esencial”, ha señalado, avanzando que el Gobierno autonómico ya está valorando una modificación de la normativa.
Por el contrario, otras formaciones han mostrado preocupación ante los efectos que esta flexibilización podría tener en el pequeño comercio. Desde el PSOE, Carmen Dueso ha advertido sobre la pérdida progresiva de tiendas de proximidad en Zaragoza, un fenómeno que, según ha explicado, compromete la cohesión social y afecta especialmente a personas mayores. “Estos comercios son más que puntos de venta: son redes de apoyo comunitario”, ha afirmado.
El representante de Vox, Juan Vidal, ha apostado por un enfoque de consenso que incluya a todos los actores implicados: grandes y pequeños comerciantes, trabajadores, ayuntamientos y consumidores. Vidal también ha alertado sobre la presión que sufren los autónomos por la falta de flexibilidad laboral, y ha relacionado este debate con la futura reducción de la jornada laboral.
Desde Chunta Aragonesista, Isabel Lasobras ha expresado un rechazo frontal a la medida, argumentando que supondría una mayor precarización laboral, especialmente entre las mujeres, y un golpe para los más de 700 pueblos aragoneses que dependen del comercio local. “La ampliación de festivos implica más sobrecarga para miles de trabajadoras con contratos precarios y salarios bajos”, ha denunciado.
Pilar Buj, de Teruel Existe, ha defendido que la medida no es esencial para garantizar el abastecimiento. “Los ciudadanos sabemos organizarnos para hacer la compra. No necesitamos que los supermercados estén abiertos todos los días del año”, ha apuntado, subrayando la necesidad de apoyar al comercio rural frente a la competencia de las grandes cadenas.
Finalmente, desde el Grupo Mixto-PAR, Alberto Izquierdo ha apostado por una solución dialogada que tenga en cuenta las limitaciones del pequeño comercio. “La competencia no es desleal, pero sí es desigual. Hay tiendas que simplemente no pueden permitirse ampliar horarios”, ha advertido, haciendo un llamamiento al consenso para equilibrar servicio y condiciones laborales.
La propuesta está sobre la mesa, y el debate, abierto.


