The Power MBA pide instalarse en los fallidos cacahuetes de la Expo con su escuela de negocios

Además, UNIAR, una universidad online en proceso de apertura, se quiere instalar en la capital aragonesa y centrarse en el apartado tecnológico
El edificio donde plantea instalarse The Power MBA, en Zaragoza
El edificio donde plantea instalarse The Power MBA, en Zaragoza

Las universidades privadas fijan su atención en Zaragoza. Tres empresas han mostrado su interés al Gobierno regional para ubicarse en Zaragoza en los próximos años. The Power MBA, el centro de formación online de masters se quiere instalar en los cacahuetes y su proceso está avanzado; en cambio, la Universidad UNIAR quiere interesarse por la ciudad de Zaragoza aprovechando su boom en tecnología.

Precisamente, esta última universidad aún no tiene actividad docente, pero ya ha mostrado interés en aterrizar en la capital aragonesa y orientarse en la rama tecnológica por los empleos que se van a generar vinculados a este sector tras el volumen milmillonario de inversiones. 

Entre los tres centros universitarios o de formación superior que han mostrado más intereses, es The Power MBA quien ya ha presentado toda la documentación pertinente y ha manifestando de una manera contundente su pretensión de poner en marcha un nuevo proyecto en Zaragoza. The Power MBA, esta escuela de negocios que cuenta con más de 200.000 alumnos y está presente en 60 países, fue fundada por Hugo Arevalo, inversor en una larga lista de empresas que empieza por Tuenti y sigue en Glovo, Cabify o JobandTalent.

Su crecimiento en los últimos años se demuestra con sus cifras. The Power MBA ha conseguido facturar más de 40 millones de euros con un negocio exclusivamente de contenido formativo en masters y una comunidad de más de 75.000 alumnos. Fuentes de la Consejería de Universidades confirman a HOY ARAGÓN que ya se ha enviado la memoria con todos los datos del proyecto al Ministerio de Universidades, liderado por la socialista, Diana Morant. 

En España, por el momento, The Power MBA solo se encuentra al norte de Madrid capital. Fuentes del Gobierno autonómico confirman a este medio que su intención es instalarse en los cacahuetes del recinto de la Expo de Zaragoza. Cabe señalar que en el año 2021, el que fuera presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, quiso poner en marcha 500 viviendas de alquiler para jóvenes en este recinto. Este plan quedo fallido porque suponía un sobrecoste en el contrato acordado.

Estos edificios, llamados popularmente como los 'cacahuetes', se levantaron para albergar contenidos expositivos de la Expo de Zaragoza 2008. Actualmente, se encuentran en completo abandono desde el evento municipal que acogió la capital aragonesa hace 17 años. Los cacahuetes están compuestos por cinco edificios y uno de ellos es el que acogerá los nuevos estudios de CARTV, como adelantó en exclusiva HOY ARAGÓN, y que comenzarán a utilizarse en 2027.

Vista desde Google Maps de los cacahuetes de la Expo
Vista desde Google Maps de los cacahuetes de la Expo

Fuentes del Gobierno autonómico señalan a HOY ARAGÓN que este proyecto es el que está mejor posicionado respecto a los otros en liza. Desde The Power MBA se ha mostrado un gran interés y es el proyecto mejor posicionado: "La apuesta es clara", señalan desde la Consejería de Universidades. A su vez, concretan que desde el centro formativo han pedido instalarse en el cacahuete más cercano al Palacio de Congresos, actualmente en completo abandono.

UNIAR: la universidad sin actividad que quiere instalarse en Zaragoza

Con sede en Madrid, otro de los proyectos que se quiere instalar en Zaragoza es una universidad centrada en la formación telemática. UNIAR, a pesar de que aún no tiene actividad registrada, quiere aterrizar en la capital aragonesa. La titular de Universidades del Gobierno de Aragón ya se ha reunido con los promotores del centro en numerosas ocasiones y ya han ojeado la memoria que han presentado al Gobierno central, que es quien tiene la última palabra.

Reconocen que el ambiente empresarial y de futuro tecnológico de Aragón es propicio para levantar una universidad y así captar talento de cara a las empresas que llegan y a la instalación de centros de datos en la provincia durante los próximos años. A pesar de que ponen el foco en la parte tecnológica, también se van a abrir otras ramas universitarias como Derecho o Magisterio, según señalan fuentes del Ejecutivo liderado por Jorge Azcón.

No obstante, aun este proyecto está por consolidarse porque aún no han presentado la documentación necesaria, pero sí que ha habido un inicio en las conversaciones. Desde el Gobierno autonómico cuentan que desde la universidad UNIAR quieren centrarse en las cinco ramas del saber. En las universidades españolas, el conocimiento humano se agrupa en las siguientes áreas: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería y Arquitectura.

Fuentes del Gobierno señalan que esta universidad tiene la sede administrativa en Madrid, pero que aún no tiene actividad como tal. Se espera que en los próximos meses se vaya conformando en el panorama educativo.

Una de las personas que está detrás de este proyecto para intentar que prospere en Zaragoza es el economista José Ramón Pin Arboledas. A sus 80 años, es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Valencia, ingeniero agrónomo por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia, MBA por el IESE (Universidad de Navarra) y doctor en Sociología y Ciencias Políticas por la Universidad Pontificia de Salamanca.

Dentro de su carrera política, fue diputado en la Asamblea de Madrid y diputado en el Congreso en la primera legislatura por la UCD. En conversación vía telefónica con HOY ARAGÓN, ha asegurado que el proyecto se está llevando con el máximo secretismo y su función es meramente de asesoría "como en tantas empresas en las que he trabajado", ha asegurado.

La duda de Calatayud y la universidad italiana

Otra de las universidades que se quiere instalar en la provincia de Zaragoza es en Calatayud. La compañía de capital italiano Società delle Scienze Umane Srl está detrás de este proyecto. El pasado año ya mandaron la memoria del proyecto en el que se quieren incluir 14 grados, seis másteres y dos doctorados.

Este proyecto en la ciudad bilbilitana, impulsado por la institución italiana Niccolo Cusano Internacional (NCI), está avanzado y será el Ministerio de Universidades quien tenga la última palabra, pero varias fuentes consultadas son pesimistas con que este plan prospere.

No obstante, aún queda una larga travesía para que las dos universidades, UNIAR y Niccolo Cusano Internacional, lleguen a puerto. El proceso por el que tiene que pasar todas las universidades privadas es el siguiente: se comunica con el Gobierno autonómico y muestra interés mediante un plan para instalarse en Aragón, posteriormente envían una memoria con toda la información sobre plazos, ubicación, alumnos...

Una vez enviado, el Gobierno autonómico le tendrá que enviar unas correcciones que tiene que cumplir para que siga adelante. Ya con el visto bueno del Ejecutivo aragonés, se manda al Consejo de Universidades, que depende del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, quien tiene la última palabra.

Este proceso, muy meticuloso y duradero, suele tardar hasta tres o cuatro años en que vea la luz. Ya llevan varios meses negociando con la consejería de Empleo, Ciencias y Universidades, liderada por Claudia Pérez Forniés.

Fuentes del Ejecutivo aragonés señalan a este medio que "en el mejor de los casos este proceso suele durar un par de años". Aunque son optimistas en que se agilizarán los trámites, son conscientes en que las fases burocráticas suelen alargarse durante mucho tiempo. Por ejemplo, hasta que ha visto la luz y tras sufrir tres correcciones, la facultad de Medicina de la Universidad San Jorge ha tardado cuatro años hasta que finalmente ha sido oficial.

Este contexto de la llegada de nuevos centros a Zaragoza coincide con el anuncio realizado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la aprobación en el Consejo de Ministros de un endurecimiento en los criterios para la creación de nuevas instituciones académicas.

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