Salou y su zona entran en crisis: se cancelan reservas para alquilar este verano

Todo se debe a un nuevo impuesto de la Generalitat catalana. Crecen la incertidumbre y las cancelaciones este verano
La oferta de pisos en Salou en crisis | Idealista
Piso en primera línea de playa, Salou | Idealista

Una de las playas favoritas por muchos aragoneses para pasar su verano esta en la Costa Dorada y se encuentra en un momento complicado. Salou, conocido aliado por su inmenso ambiente en verano, está pasando una situación difícil dando las primeras señales de alarma: numerosos alojamientos turísticos en Salou y su entorno están recibiendo cancelaciones anticipadas de reservas para la temporada alta. ¿La razón? El reciente anuncio de la Generalitat de Catalunya sobre el incremento del impuesto sobre las estancias turísticas.

Esta medida va a afectar tanto a los propietarios o empresas que se dediquen al alquiler vacacional en Salou como a los propios turistas, ya que este impuesto va a incidir directamente en el precio final que asuma el inquilino. Empresarios del sector alertan de que muchas familias están optando por modificar sus planes de vacaciones y buscar alternativas más asequibles en otras regiones del Estado. El temor es que esta nueva carga fiscal erosione seriamente la competitividad de una zona que, hasta ahora, destacaba por su buena relación calidad-precio.

Desde la Associació d’Apartaments Turístics de la Costa Daurada i Terres de l’Ebre no ocultan su preocupación. Su presidente, Joan Calvet, ha sido claro: el nuevo impuesto está dañando la imagen y el atractivo de la región. A su juicio, se trata de una decisión política que no ha tenido en cuenta las particularidades del territorio ni el tipo de turismo que sostiene la economía local.

CANCELACIONES, DESCIENSO EN LAS RESERVAS Y TURISTAS QUE BUSCAN ALTERNATIVAS

El impacto del anuncio no se ha hecho esperar. En los últimos días, empresarios del sector han detectado un goteo de cancelaciones, especialmente por parte de visitantes nacionales que ya habían realizado sus reservas. Muchos de ellos, tras conocer el incremento de la tasa turística, han considerado inviable el coste total de sus vacaciones, optando por destinos similares fuera de Cataluña, con una presión fiscal menor.

La tasa ha pasado de ser razonable a representar una de las más altas del panorama turístico internacional”, lamenta Calvet, quien subraya que esto afecta especialmente a las zonas de costa e interior que no tienen la misma capacidad de atracción ni los mismos recursos que Barcelona. Para él, aplicar el mismo criterio fiscal a realidades turísticas tan distintas es una forma de penalizar injustamente a los destinos que más esfuerzo han hecho por atraer un turismo familiar y sostenible.

El descenso de llamadas y peticiones de información en las últimas semanas confirma esta tendencia. A medida que se ha difundido la noticia del incremento, la demanda ha empezado a caer, tanto en el mercado de proximidad como en el nacional. Se percibe, además, una mayor sensibilidad al precio por parte de los viajeros, especialmente fuera de la temporada alta.

LA TASA TURÍSTICA, UNA BARRERA PARA LA DESESTACIONALIZACIÓN Y LA COMPETITIVIDAD

Otro de los puntos que más inquietan al sector es el impacto que esta medida pueda tener sobre la tan ansiada desestacionalización. Desde hace años, la Costa Daurada y las Tierras del Ebro trabajan para atraer visitantes más allá del verano, promoviendo escapadas en temporada baja y eventos culturales o deportivos. Sin embargo, el aumento del impuesto puede frenar ese esfuerzo.

“En temporada baja, los márgenes son muy reducidos y cualquier sobrecoste se convierte en un motivo de peso para que los turistas elijan otro destino”, advierte el presidente de la asociación. Además, señala que los viajeros que eligen zonas como Salou en meses fuera del verano no buscan lujo ni grandes gastos, sino escapadas económicas. En ese contexto, añadir una carga adicional puede hacer inviable su estancia.

El malestar no es exclusivo de los empresarios de apartamentos turísticos. La Federación Empresarial de Hostelería y Turismo de la Provincia de Tarragona ya ha expresado su rechazo, alertando del riesgo que esta medida supone para la viabilidad de muchas pequeñas empresas que dependen del turismo para sobrevivir. Reclaman a la Generalitat una revisión urgente de la decisión y un replanteamiento del modelo de financiación del turismo en Cataluña.

Además, piden a los ayuntamientos que no apliquen automáticamente el recargo municipal opcional que permitiría aumentar aún más la presión fiscal sobre los visitantes. De no hacerlo, el temor es que este nuevo escenario acabe alejando al turista tradicional de la Costa Daurada: familias de clase media, muchas de ellas procedentes del resto de España, que podrían encontrar en otros destinos una oferta más equilibrada y asequible.

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