La tecnología que usaban los médicos en endoscopias va a revolucionar los centros de datos de la IA
Antes de aparecer en la pantalla de tu móvil, esta página viajó como pulsos de luz a través de filamentos de vidrio más delgados que un cabello humano. Es la fibra óptica, la infraestructura invisible que sostiene internet. Y Microsoft acaba de anunciar que va a cambiarla.
La compañía ha presentado dos avances tecnológicos diseñados para hacer frente a un problema urgente: la Inteligencia Artificial y los servicios en la nube están creciendo tan rápido que las redes actuales de los centros de datos están llegando a sus límites físicos. La solución pasa por cables más eficientes, más baratos y capaces de transmitir más datos con menos energía.
Los dos anuncios son concretos. El primero es una nueva tecnología basada en MicroLED, desarrollada en el Microsoft Research Lab de Cambridge, que podría reducir aproximadamente un 50% el consumo energético respecto a los cables ópticos convencionales basados en láser. Su comercialización está prevista para finales de 2027. El segundo es la fibra de núcleo hueco (HCF), que ya se está utilizando en algunas regiones de Microsoft Azure y se está desplegando progresivamente a nivel global: transmite datos un 47% más rápido y reduce la latencia —el retardo en la transmisión— aproximadamente un 33% respecto a la fibra óptica convencional.
Por qué los centros de datos necesitan un cambio urgente
Los centros de datos son el corazón físico de internet: enormes instalaciones llenas de servidores que procesan y almacenan la información que usamos a diario. Dentro de esos centros, los datos viajan de servidor a servidor a través de dos tipos de cables: fibra óptica, que usa pulsos de luz generados por láseres, y cobre, que usa señales eléctricas para distancias muy cortas —unos dos metros— como las conexiones entre las GPU que alimentan la IA.
El problema es que ambas tecnologías tienen límites. El cobre no puede mantener alta velocidad más allá de esos dos metros. La fibra óptica con láser puede cruzar océanos, pero a medida que aumenta la distancia y el volumen de datos, crece también el consumo energético y los problemas de fiabilidad. Con la explosión de la IA —que requiere mover cantidades masivas de datos entre miles de procesadores— esas limitaciones se han vuelto críticas.
MicroLED: la tecnología de las endoscopias llega a los centros de datos
La solución que Microsoft ha desarrollado para reemplazar los láseres en los cables de fibra óptica de corta y media distancia tiene un origen inesperado. El cable que utiliza —llamado imaging fiber o fibra óptica de imagen— es el mismo que se usa en los equipos de endoscopia médica, donde una pequeña cámara recorre el interior del cuerpo humano. En lugar de transportar imágenes de una cámara, ahora transporta datos en paralelo a través de miles de núcleos microscópicos dentro de un solo cable.
"Ese era el elemento que faltaba", explica Paolo Costa, investigador principal del proyecto en Microsoft. "Por fin disponemos de una forma de transportar miles de canales en paralelo dentro de un solo cable". En lugar del modelo actual —pocos canales muy rápidos, como un arroyo estrecho que corre con rapidez— el sistema MicroLED usa miles de canales más lentos, como un río ancho que fluye despacio: ambos pueden transportar la misma cantidad de agua, pero el río ancho consume mucho menos energía por litro transportado.
Los láseres actuales, además de consumir más energía, son sensibles a los cambios de temperatura y al polvo, lo que genera problemas de fiabilidad en entornos industriales. Los MicroLED son más robustos y más baratos de fabricar. Microsoft ya ha completado una prueba de concepto con MediaTek y otros proveedores para miniaturizar la tecnología e integrarla en dispositivos compatibles con los equipos actuales de los centros de datos.
La fibra de núcleo hueco, ya en uso
Mientras el MicroLED llega en 2027, la fibra de núcleo hueco ya está operativa. La diferencia con la fibra convencional es sencilla de entender: en lugar de que la luz viaje a través de vidrio sólido, viaja a través de aire —o de un gas— en el interior del cable. Como la luz se propaga más rápido en el aire que en el vidrio, la transmisión es más veloz y la latencia se reduce. Azure ya la utiliza en algunas regiones y el despliegue global está en marcha.
"Inicialmente, el concepto de utilizar LED para enviar datos de forma más barata y con menor consumo energético parecía casi una fantasía", reconoció Doug Burger, vicepresidente de Microsoft Research. "Este avance tiene el potencial de transformar prácticamente todos los aspectos de la infraestructura informática".
