¿Seguirá bajando el Euribor? Esta es la evolución que viene
En los últimos meses, la evolución del Euribor ha sido un tema central para los titulares de hipotecas en España. Este indicador, que marca el tipo de interés al que los bancos se prestan dinero, afecta directamente a las cuotas mensuales de aquellos con hipotecas variables. Tras la última bajada de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), muchos se preguntan si esta tendencia a la baja continuará en el futuro próximo. Para entender qué esperar, es necesario analizar la situación económica global, las decisiones del BCE y las previsiones de los expertos.
El Euribor ha experimentado una caída considerable en los últimos meses, lo que ha aliviado a aquellos que tienen hipotecas variables. Después de un largo período de subidas, impulsadas por las políticas monetarias del BCE para combatir la inflación, el indicador ha comenzado a mostrar signos de descenso. Esta bajada, que empezó a finales de 2024, ha continuado a lo largo de 2025, lo que ha generado expectativas positivas entre los propietarios de viviendas.
Sin embargo, la evolución futura del Euribor está estrechamente ligada a las decisiones del Banco Central Europeo, que sigue enfrentando un entorno económico marcado por la incertidumbre. La política monetaria del BCE tiene como objetivo controlar la inflación, pero la situación económica global, especialmente en Europa, sigue siendo delicada. Factores como las tensiones comerciales internacionales, la política económica de Estados Unidos y las fluctuaciones en los precios de la energía podrían influir en la decisión del BCE de seguir o no con las bajadas de tipos de interés.
En este contexto, muchos analistas y expertos en economía prevén que el Euribor continuará descendiendo, aunque de forma moderada. Según las previsiones más recientes, se espera que el Euribor termine 2025 por debajo del 2%, con algunas estimaciones más conservadoras que lo sitúan alrededor del 2,1% o 2,2%. Por ejemplo, desde Funcas, la Fundación de Cajas de Ahorros, se estima que el Euribor se estabilizará en torno al 2,2% para finales de año, mientras que en Caixabank y Bankinter se prevé un cierre ligeramente inferior, cerca del 2,1% o 2,09%.
Esta previsión de una caída continuada del Euribor tiene un impacto directo sobre los propietarios de hipotecas variables. Si el Euribor sigue descendiendo, los intereses de las hipotecas variables seguirán reduciéndose, lo que permitirá una rebaja en las cuotas mensuales. Para aquellos que hayan firmado hipotecas variables en años anteriores, cuando los tipos eran más altos, la caída del Euribor puede representar un alivio económico significativo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la situación del Euribor no es el único factor que se debe considerar al elegir entre una hipoteca fija, variable o mixta. Las decisiones sobre qué tipo de hipoteca contratar deben basarse también en las perspectivas personales y financieras de cada solicitante.
Si bien las hipotecas variables pueden ser atractivas en un contexto de Euribor en descenso, los riesgos asociados a posibles subidas de tipos deben ser evaluados. Si el Euribor comienza a subir en el futuro, las cuotas de las hipotecas variables aumentarán, lo que podría generar tensiones económicas para aquellos que no estén preparados para esos cambios. Por otro lado, las hipotecas fijas ofrecen mayor seguridad, ya que la cuota mensual se mantiene constante durante toda la vida del préstamo, aunque normalmente se asocian a tipos de interés más altos en comparación con las variables.
A medida que avanzamos en 2025, las expectativas son mixtas. Aunque muchos analistas coinciden en que el Euribor seguirá en una tendencia bajista durante los próximos meses, no se descartan cambios si la situación económica experimenta fluctuaciones inesperadas. La política económica de Estados Unidos, las decisiones del BCE y los cambios en la inflación pueden alterar las proyecciones actuales.
Por ello, es importante que los titulares de hipotecas se mantengan informados sobre los cambios en el Euribor y los posibles movimientos del BCE. También deben considerar su capacidad de adaptación a escenarios de subida de tipos en el caso de que la política monetaria cambie, y evaluar cuál es la opción hipotecaria que mejor se adapta a su perfil financiero.


