Aviso de Hacienda a los propietarios de una vivienda en Aragón: cambia el IRPF

La Agencia Tributaria ha alertado además de que intensificará el control.

Con la campaña de la renta 2024 ya en marcha, miles de contribuyentes que han vendido o alquilado inmuebles en el último año deben prestar especial atención a los tributos asociados a estas operaciones, más allá del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Hacienda recuerda que vender o alquilar una vivienda conlleva una serie de obligaciones fiscales que pueden pasar desapercibidas para muchos propietarios.

Uno de los impuestos más importantes en el momento de la venta de un inmueble es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), que grava la titularidad del inmueble a fecha 1 de enero. Aunque legalmente corresponde al propietario en esa fecha, la práctica habitual es que comprador y vendedor acuerden su reparto proporcional, especialmente si la compraventa se realiza durante el ejercicio.

Otro tributo clave es la plusvalía municipal, un impuesto gestionado por los ayuntamientos que grava el incremento del valor del terreno entre la fecha de adquisición y la de venta. Este impuesto debe abonarse en un plazo máximo de 30 días hábiles desde la operación. Aunque su cálculo fue reformado recientemente por el Tribunal Constitucional, sigue siendo de obligado cumplimiento en la mayoría de los municipios.

Alquileres: nuevas deducciones fiscales en zonas tensionadas

Los propietarios que han optado por el alquiler también deben estar atentos a las novedades fiscales introducidas este año, especialmente si sus viviendas se encuentran en zonas declaradas como tensionadas, donde los precios del alquiler se consideran desproporcionados.

En estos casos, Hacienda permite aplicar una deducción del 90 % de los beneficios obtenidos por el alquiler si el nuevo contrato reduce el precio al menos un 5 % respecto al anterior. Esta medida busca fomentar un mercado más asequible en aquellas áreas donde el acceso a la vivienda se ha convertido en un problema social.

Además, aquellos que alquilen a jóvenes de entre 18 y 35 años podrán deducirse hasta un 70 % de los ingresos obtenidos, una bonificación que también se extiende a los inmuebles cedidos a administraciones públicas o entidades del tercer sector con fines sociales.

Hacienda refuerza la vigilancia sobre los ingresos por alquiler

La Agencia Tributaria ha alertado además de que intensificará su control sobre los alquileres no declarados, especialmente en el caso de viviendas turísticas o de uso vacacional. Para ello, se están utilizando nuevas herramientas tecnológicas que permiten cruzar información con plataformas digitales, bases de datos de consumo eléctrico y otros registros oficiales.

La recomendación de Hacienda es clara: declarar todos los ingresos derivados del arrendamiento, incluidos los generados a través de plataformas como Airbnb o Booking, para evitar sanciones que pueden superar el 150 % del importe no declarado.

Con estas medidas, el fisco busca mejorar la transparencia del mercado inmobiliario y garantizar una competencia justa entre arrendadores, además de proteger los derechos de los inquilinos en un contexto marcado por la escasez de oferta y la subida de precios.

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