El 'boom' de las grandes inversiones que llegan a Aragón elevan la previsión del PIB aragonés al 2,9% en 2026
El empuje de las grandes inversiones industriales y tecnológicas, como la gigafactoría de Stellantis - CATL o el auge inversor de centros de datos que se están instalando en la comunidad ha vuelto a mejorar las expectativas económicas de Aragón.
El último informe de Ibercaja sitúa el crecimiento del PIB aragonés en el 2,9% en 2026, una décima más de lo previsto hasta ahora, y por encima del avance esperado para el conjunto de España, que se quedaría en el 2,3%. Esta situación es histórica, por la distancia de la economía aragonesa respecto a la española.
La revisión al alza confirma que Aragón atraviesa un momento expansivo singular, marcado por la llegada de proyectos de gran dimensión como la gigafactoría de baterías, los centros de datos y el dinamismo sostenido de la industria agroalimentaria. Un “boom inversor” que, según los analistas del banco, está empezando a dejar huella no solo en la actividad económica, sino también en la demografía y el mercado laboral.
Un crecimiento impulsado por proyectos tractores
Ibercaja prevé que 2025 cierre con un aumento del PIB del 2,7% en Aragón y del 2,8% en España, para dar paso en 2026 a un escenario en el que la comunidad avance con más fuerza que la media nacional.
Durante la presentación de la nueva Revista Economía Aragonesa, Enrique Barbero, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales, y Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero, subrayaron que la economía aragonesa mantiene una coyuntura positiva, especialmente si se analiza en términos de PIB per cápita, donde Aragón se sitúa entre las regiones más ricas.
Aunque el crecimiento agregado del PIB había sido algo inferior al promedio español en los últimos años, esta diferencia se explica, en gran medida, por una evolución demográfica menos expansiva. Un factor que, según el informe, podría estar cambiando.
Aragón crece también en población
Los expertos de Ibercaja destacan que Aragón se ha convertido recientemente en la segunda comunidad con mayor crecimiento anual de población, solo por detrás de la Comunidad Valenciana. Un dato inédito en las últimas décadas que coincide con el desembarco de los grandes proyectos industriales y tecnológicos anunciados en los últimos años.
Las mejores condiciones de acceso a la vivienda respecto a otros territorios estarían actuando como elemento tractor, atrayendo población, especialmente extranjera, hacia la comunidad. No obstante, el banco advierte de que será necesario confirmar esta tendencia con más datos para determinar si se trata de un cambio estructural o coyuntural.
Empleo al alza, pero con tensiones
El efecto de la inversión también se traslada al mercado laboral. Ibercaja ha mejorado una décima su previsión de crecimiento de la ocupación, que se situaría en un 2,1% en 2025 y en un 2,5% en 2026. Sin embargo, la tasa de paro no baja al mismo ritmo: se estima que alcance el 7,9% en 2025 y el 7,2% en 2026, ligeramente peor de lo previsto en el anterior informe.
Esta aparente contradicción responde a las tensiones sectoriales que genera el fuerte tirón inversor, especialmente en la construcción, donde la elevada demanda de trabajadores puede provocar cuellos de botella y desajustes con otros ámbitos, como la edificación residencial.
Importaciones, vivienda y construcción: los riesgos del ciclo
Junto al optimismo, Ibercaja señala varios factores de riesgo. El primero es el alto componente importador de las nuevas inversiones, que requerirán maquinaria y tecnología procedentes del exterior. Esto limitará la aportación neta al PIB y podría agravar el déficit comercial en bienes de equipo.
El segundo riesgo está ligado al colapso del sector de la construcción, que deberá atender de forma simultánea la ejecución de grandes proyectos industriales y la creciente demanda de vivienda. En este punto, el informe recuerda que en Aragón se inician cada año menos de la mitad de las viviendas necesarias para absorber el crecimiento de hogares.
Como consecuencia, el encarecimiento de la vivienda empieza a ser una preocupación real. Aunque Aragón partía de una situación más favorable que otras comunidades, la escasez de oferta y el aumento de la demanda podrían tensionar los precios a corto plazo.
El informe también pone el foco en el entorno internacional. Las tensiones geopolíticas y comerciales, la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos y la compleja situación del sector del automóvil, sometido a una fuerte competencia china y a profundos cambios tecnológicos, añaden incertidumbre a un ciclo que, por ahora, se mantiene sólido.

