La empresa de Teruel que no deja de crecer y produce cada año casi 4 millones de jamones
El 2024 ha sido un año histórico para Jamones Albarracín, la empresa familiar dedicada al secado y curado de jamones con denominación de origen Teruel. Con una producción que alcanzó las 3.397.282 piezas, la compañía ha batido su récord anual, elaborando casi 100.000 piezas más que en 2023. Este hito consolida a Jamones Albarracín como el mayor secadero a maquila de jamón y paleta de cerdo blanco en España, marcando un nuevo capítulo en su trayectoria de éxito.
Una historia de familia y crecimiento
Fundada en 2001 por la familia Dobón, Jamones Albarracín inició su andadura en el polígono La Paz de Teruel con un secadero de 8.500 metros cuadrados. Miguel Dobón, fundador de la empresa, confió en sus hijas Cecilia e Isabel para liderar este proyecto, que comenzó con el objetivo de especializarse en el secado y curado de jamones para terceros. Dos décadas después, esta compañía familiar no solo ha mantenido su esencia, sino que ha experimentado un crecimiento exponencial gracias a su apuesta por la calidad y la innovación.
En 2018, Jamones Albarracín inauguró una nueva planta de 25.000 metros cuadrados en Platea, el parque logístico de Teruel. A esta instalación se sumó recientemente una ampliación de 14.000 metros cuadrados, tras una inversión de cinco millones de euros. Esta expansión permitirá a la empresa aumentar su capacidad productiva hasta los 3,7 millones de piezas anuales y generar nuevos puestos de trabajo.
El 2024, un año de éxitos y compromiso
El año 2024 no solo estuvo marcado por cifras récord en producción, sino también por el fortalecimiento del compromiso de Jamones Albarracín con sus empleados, clientes y proveedores. Con una plantilla actual de 132 personas, la empresa prevé nuevas contrataciones para acompañar su crecimiento.
“El concepto de familia para nosotros trasciende el ámbito doméstico. Consideramos parte de nuestra familia a los empleados, clientes y proveedores que han contribuido a hacer de Jamones Albarracín una referencia en el sector”, afirman desde la empresa.
El éxito de Jamones Albarracín radica en su capacidad para combinar tradición y modernidad. La empresa no solo se dedica al secado y curado de jamones, sino que también invierte continuamente en tecnología y sostenibilidad para garantizar la excelencia de sus productos.
Proyección hacia el futuro
Con la ampliación de sus instalaciones y un enfoque claro en la calidad, Jamones Albarracín arranca 2025 con la misión de consolidarse aún más como un referente en el mercado. La capacidad productiva que alcanzará los 3,7 millones de piezas al año representa un paso firme hacia un futuro prometedor.


