La empresa Keter anuncia un ERE y dejaría en el paro a 105 personas en Zaragoza

El origen del centro se remonta a Manufacturas Rodex, fundada en 1956 y conocida por ser cuna de la invención de la fregona en los años sesenta.

La planta de Keter Ibérica en Zaragoza dejará de fabricar y pasará a operar únicamente como almacén logístico si prospera el plan que la compañía —de origen israelí— ha trasladado a la plantilla. Según avanzó Aragón TV, la dirección ha comunicado su intención de abrir un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría a alrededor de un centenar de trabajadores.

Fuentes laborales confirman que la próxima semana comenzarán las negociaciones entre empresa y representantes sindicales para concretar el alcance del ajuste y las condiciones de salida o recolocación. Hasta entonces, no se conocerán los detalles del expediente ni si será posible reducir la afección prevista.

De fábrica histórica a centro logístico

El complejo industrial se sitúa a la entrada de Zaragoza por la carretera de Logroño, y está especializado en la fabricación de muebles y accesorios de resina para exterior: tumbonas, sofás, mesas, casetas de jardín y otros productos que Keter comercializa en diferentes mercados europeos. El anuncio supone un giro relevante para unas instalaciones con más de medio siglo de actividad.

El origen del centro se remonta a Manufacturas Rodex, fundada en 1956 y conocida por ser cuna de la invención de la fregona en los años sesenta. En 1989 la planta pasó a manos de la holandesa Curver, que en 1998 la vendió a la estadounidense Rubbermaid. Keter adquirió el activo en 2005 y, pese a los cambios de propiedad, la factoría de la carretera de Logroño mantuvo su actividad productiva y recibió inversiones durante las últimas décadas.

Un golpe al empleo industrial local

El plan trasladado ahora por la compañía —que contempla el fin de la fabricación y la reconversión del espacio en un hub logístico— impactaría directamente en el empleo industrial de la zona. Los sindicatos esperan la documentación para analizar alternativas y condiciones, mientras que en el ámbito institucional se sigue con atención la evolución del expediente por su repercusión social.

El movimiento contrasta con el reconocimiento reciente a la trayectoria del centro: el pasado diciembre, la planta zaragozana recibió uno de los galardones a la sostenibilidad (categoría pyme) de los Premios a la Excelencia Empresarial que concede el Gobierno de Aragón a través del Instituto Aragonés de Fomento (IAF).

La mesa de negociación que se abrirá la próxima semana deberá fijar los términos del ERE, las posibles recolocaciones dentro del grupo, indemnizaciones y medidas de acompañamiento. Los trabajadores, por su parte, reclaman transparencia y buscarán minimizar el impacto del ajuste.

Comentarios